Elegias de Sulpicia
De la producción poética de esta elegíaca latina sólo nos han llegado seis composiciones. El tema de estas composiciones es su amor hacia Cerinto, su joven amigo. ¿quien es esta mujer que escribía en tiempos de Augusto? Su padre fue el orador Servio S. Rufo, hijo de uno de los amigos de Cicerón. Su madre es hermana de Marco Valerio Mesala, un gran mecenas romano que se rodeaba de los principales poetas del momento. Perteneció Sulpicia a una de las familias más ilustres de Roma, no sólo en ámbitos sociales, sino también culturales. Según sus propios poemas, desde muy joven (siendo una puella) se enamora de Cerinto, sobre la identidad real de este personaje hay varias congeturas, pero en realidad, importa poco quién fuera. Lo que aquí nos interesa es la sencillez de los versos de Sulpicia enamorada.
Elegías de Sulpicia:
"Al fin me llegó el amor, y es tal que ocultarlo por pudor
antes que desnudarlo a alguien, peor reputación me diera.
Citerea, vencida por los ruegos de mis Camenas,
me lo trajo y lo colocó en mi regazo.
Cumplió sus promesas Venus: que cuente mis alegrías
quien digan que no las tuvo propias.
Yo no querría confiar nada a tablillas sellada,
para que nadie antes que mi amor me lea,
pero me encanta obrar contra la norma, fingir por el qué dirán
me enoja: fuimos la una digna del otro, que digan eso."
*******
"Aborrecible se acerca el cumpleaños, que en el fastidioso campo
triste tendré que pasar, y sin Cerinto.
¿Hay algo más grato que la ciudad? ¿Es apropiada para una niña
una casa de campo el frío río del lugar de Arezzo?
Descansa de una vez, Mesala, preocupado por mí en demasía;
a veces, pariente, no son oportunos los viajes.
Me llevas, pero aquí dejo alma y sentidos
por mi propia decisión, aunque tú no lo permitas."
Elegias sobre Sulpicia
El día que te entregó, Cerinto, a mí, por sagrado
y entre los de fiesta siempre yo lo tendré.
Cuando naciste, las Parcas cantaron para las niñas un nuevo
atamiento y te dieron reinos altivos.
Yo me abraso más que las otras; gozo, al abrasarme, Cerinto,
si hay en ti un fuego mutua hacia mí.
Que haya un mutuo amor; por ti robos dulcísimos
y por tus ojos y por tu Genio, suplico.
Gran Genio, toma gustoso inciensos y acepta mis votos,
si al menos, cuando piensa en mí, siente calor.
Mas i por azar ahora ya suspira por otros amores,
pido entonces, santo, que dejes esos hogares sin fe.
No seas tú, Venus, Injusta: o que a la par te sirvamos,
unidos los dos por ti, o mis ataduras levanta.
Mas prefiero que a los dos nos sujete fuerte cadena,
que día ninguno más tarde pueda soltar.
Desea el joven lo mismo que yo, mas desea en silencio:
pues siente pudor de a las claras decir esas palabras.
Mas tú, Genio Natal, que como dios todo lo ves,
dime que sí: ¿qué importa si en secreto o a las claras lo pide?
(autor desconocido, ¿Tibulo? ¿algún otro poeta del círculo de Mesala? ¿Ovidio?
el poeta se presenta como espectador de primera fila, observando muy de cerca los amores de Sulpicia con el joven Cerinto, incluso habla en su nombre)
28 de enero de 2005
Ruben Blades: Pedro Navaja
Por la esquina del viejo barrio lo ví pasar,
con el tumba´o que tienen los guapos al caminar,
las manos siempre dentro ´el bolsillo de su gabán
pa´ que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal.
Usa un sombrero de ala ancha de medio la´o
y zapatillas por si hay problema salir vola´o,
lentes oscuros pa´ que no sepan qué está mirando
y un diente de oro que cuando ríe se ve brillando.
Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer
va recorriendo la acera entera por quinta vez
y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar
que el día está flojo y que no hay clientes pa´ trabajar.
Un carro pasa muy despacito por la avenida,
no tiene marcas, pero to´ saben que es policía.
Pedro Navaja, las manos siempre dentro ´el gabán,
mira y sonríe y el diente de oro vuelve a brillar.
Mira pa´ un la´o, mira pal´ otro y no ve a nadie,
y a la carrera, pero sin ruido, cruza la calle.
Y, mientras tanto, en la otra acera va esa mujer
refunfuñando pues no hizo pesos con qué comer.
Mientras camina del viejo abrigo saca un revólver
y va a guardarlo en su cartera pa´ que no estorbe.
Un treinta y ocho "Smith & Wesson" del especial
que carga encima pa´ que la libre de todo mal.
Y Pedro Navaja, puñal en mano, le fue pa´ encima,
el diente de oro iba alumbrando to´ la avenida,
mientras reía el puñal le hundía sin compasión,
cuando de pronto sonó un disparo como un cañón...
...cayó en la acera mientras veía a esa mujer
que, revólver en mano y de muerte herida, a él le decía:
"Yo que pensaba: hoy no es mi día, estoy sala´,
pero, Pedro Navaja, tú estás peor: no estás en na´".
Y créanme gente que aunque hubo ruido nadie salió.
No hubo curiosos, no hubo preguntas, nadie lloró.
Sólo un borracho con los dos cuerpos se tropezó,
cogió el revolver, el puñal, los pesos y se marchó.
Y tropezando se fue cantando desafina´o,
el coro que aquí les traje y del mensaje de mi canción:
"La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida" ¡ay, Dios!...
...matón de esquina, el que a hierro mata a hierro termina...
...Maleante pescador, mal anzuelo que tiraste,
en vez de una sardina un tiburó´ enganchaste...
...Cinco millones de historias tiene la ciudad de Nueva York...
Como decía mi abuelita:"El que ríe último, ríe mejor"...
...Cuando lo manda el destino, no lo cambia ni el más bravo,
si naciste pa´ martillo, del cielo te caen los clavos....
...Barrio de guapos cuida´o en la acera, cuida´o camara´
que el que no corre vuela...
Como en una novela de Kafka el borracho dobló por el callejón...
con el tumba´o que tienen los guapos al caminar,
las manos siempre dentro ´el bolsillo de su gabán
pa´ que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal.
Usa un sombrero de ala ancha de medio la´o
y zapatillas por si hay problema salir vola´o,
lentes oscuros pa´ que no sepan qué está mirando
y un diente de oro que cuando ríe se ve brillando.
Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer
va recorriendo la acera entera por quinta vez
y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar
que el día está flojo y que no hay clientes pa´ trabajar.
Un carro pasa muy despacito por la avenida,
no tiene marcas, pero to´ saben que es policía.
Pedro Navaja, las manos siempre dentro ´el gabán,
mira y sonríe y el diente de oro vuelve a brillar.
Mira pa´ un la´o, mira pal´ otro y no ve a nadie,
y a la carrera, pero sin ruido, cruza la calle.
Y, mientras tanto, en la otra acera va esa mujer
refunfuñando pues no hizo pesos con qué comer.
Mientras camina del viejo abrigo saca un revólver
y va a guardarlo en su cartera pa´ que no estorbe.
Un treinta y ocho "Smith & Wesson" del especial
que carga encima pa´ que la libre de todo mal.
Y Pedro Navaja, puñal en mano, le fue pa´ encima,
el diente de oro iba alumbrando to´ la avenida,
mientras reía el puñal le hundía sin compasión,
cuando de pronto sonó un disparo como un cañón...
...cayó en la acera mientras veía a esa mujer
que, revólver en mano y de muerte herida, a él le decía:
"Yo que pensaba: hoy no es mi día, estoy sala´,
pero, Pedro Navaja, tú estás peor: no estás en na´".
Y créanme gente que aunque hubo ruido nadie salió.
No hubo curiosos, no hubo preguntas, nadie lloró.
Sólo un borracho con los dos cuerpos se tropezó,
cogió el revolver, el puñal, los pesos y se marchó.
Y tropezando se fue cantando desafina´o,
el coro que aquí les traje y del mensaje de mi canción:
"La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida" ¡ay, Dios!...
...matón de esquina, el que a hierro mata a hierro termina...
...Maleante pescador, mal anzuelo que tiraste,
en vez de una sardina un tiburó´ enganchaste...
...Cinco millones de historias tiene la ciudad de Nueva York...
Como decía mi abuelita:"El que ríe último, ríe mejor"...
...Cuando lo manda el destino, no lo cambia ni el más bravo,
si naciste pa´ martillo, del cielo te caen los clavos....
...Barrio de guapos cuida´o en la acera, cuida´o camara´
que el que no corre vuela...
Como en una novela de Kafka el borracho dobló por el callejón...
Marcial
Irónico con lo que no le gusta, amigo fiel, cruel con sus enemigos, se ríe de todo y de todos, si es necesario hasta de sí mismo. Así es Marcial.
I
Éste es aquel al que lees, aquel al que buscas,
Marcial, conocido en el mundo entero
por sus agudos libros de epigramas:
la gloria que le has dado, entusiasta lector,
mientas estaba vivo y lo apreciaba,
pocos poetas la tienen después de su muerte.
XIX
Si bien recuerdo, Elia, cuatro dientes tenías:
una tos te expulsó dos y otra tos los otros dos.
Ya puedes toser tranquila todos los días:
nada tiene que hacer allí una tercera tos.
XXXVII
Sin vergüenza, el peso de tu vientre descargas, Baso,
en miserable oro, y bebes en vidrio; cagas, pues, más caro.
LXXXVIII
Álcimo, arrebatado a tu señor en los años juveniles,
a quien con césped ligero cubre la tierra labicana,
recibe, no el peso vacilante del mármol de Paros,
que, destinado a perecer, un trabajo vano ofrece a la ceniza,
sino sencillos bojes, opacas sombras de pámpanos
y las hierbas que verdean rociadas por mis lágrimas,
recibe querido niño, el testimonio de mi pesar:
este honor vivirá eternamente para ti.
Cuando Láquesis haya hilado mis últimos años
no de otro modo ordeno que descansen mis cenizas.
CXVII
Cada vez que te encuentras conmigo, Luperco,
al momento me dices: "Quieres que te envíe un esclavo
para que le des tu librito de epigramas,
que te devolveré apenas lo haya leído?"
No hay por qué atormentar a tu esclavo, Luperco.
Largo es el camino, si quiere venir hasta el Peral,
y vivo en un tercer piso, con altos peldaños.
Lo que buscas, podrás obtenerlo más cerca.
Seguramente sueles pasar por el Argileto:
frente al foro de César hay una librería
con las puertas llenas de inscripciones,
para que puedas leer rápidamente todos los poetas.
Búscame allí. Y no es necesario que preguntes a Atrecto
-tal es el nombre del dueño de la librería-;
te dará del primer o segundo anaquel
pulido con piedra pómez y ornado de púrpura
una Marcial por cinco denarios.
¿"No vales tanto" dices? Tienes razón, Luperco.
LVIII
Pulcramente vestido, Zoilo, te ríes de mis prendas raídas.
Están en verdad raídas, Zoilo, pero son mías.
LXXX
Por huir del enemigo, Fannio se mató.
¿No es una locura, pregunto, morir para no morir?
I
Éste es aquel al que lees, aquel al que buscas,
Marcial, conocido en el mundo entero
por sus agudos libros de epigramas:
la gloria que le has dado, entusiasta lector,
mientas estaba vivo y lo apreciaba,
pocos poetas la tienen después de su muerte.
XIX
Si bien recuerdo, Elia, cuatro dientes tenías:
una tos te expulsó dos y otra tos los otros dos.
Ya puedes toser tranquila todos los días:
nada tiene que hacer allí una tercera tos.
XXXVII
Sin vergüenza, el peso de tu vientre descargas, Baso,
en miserable oro, y bebes en vidrio; cagas, pues, más caro.
LXXXVIII
Álcimo, arrebatado a tu señor en los años juveniles,
a quien con césped ligero cubre la tierra labicana,
recibe, no el peso vacilante del mármol de Paros,
que, destinado a perecer, un trabajo vano ofrece a la ceniza,
sino sencillos bojes, opacas sombras de pámpanos
y las hierbas que verdean rociadas por mis lágrimas,
recibe querido niño, el testimonio de mi pesar:
este honor vivirá eternamente para ti.
Cuando Láquesis haya hilado mis últimos años
no de otro modo ordeno que descansen mis cenizas.
CXVII
Cada vez que te encuentras conmigo, Luperco,
al momento me dices: "Quieres que te envíe un esclavo
para que le des tu librito de epigramas,
que te devolveré apenas lo haya leído?"
No hay por qué atormentar a tu esclavo, Luperco.
Largo es el camino, si quiere venir hasta el Peral,
y vivo en un tercer piso, con altos peldaños.
Lo que buscas, podrás obtenerlo más cerca.
Seguramente sueles pasar por el Argileto:
frente al foro de César hay una librería
con las puertas llenas de inscripciones,
para que puedas leer rápidamente todos los poetas.
Búscame allí. Y no es necesario que preguntes a Atrecto
-tal es el nombre del dueño de la librería-;
te dará del primer o segundo anaquel
pulido con piedra pómez y ornado de púrpura
una Marcial por cinco denarios.
¿"No vales tanto" dices? Tienes razón, Luperco.
LVIII
Pulcramente vestido, Zoilo, te ríes de mis prendas raídas.
Están en verdad raídas, Zoilo, pero son mías.
LXXX
Por huir del enemigo, Fannio se mató.
¿No es una locura, pregunto, morir para no morir?
Vino viejo en odres nuevos
Durante siglos, la cultura se ha reservado para unos pocos que tenían acceso a las grandes bibliotecas. Incluso la capacidad de la propia biblioteca ha hecho que se hayan perdido en el tiempo obras magistrales (es el caso de los autores griegos de teatro: los copistas medievales se limitaron a copiar siete obras de cada uno de ellos, si nos han llegado de algunos más es por la falta de coincidencia entre los diferentes copistas, mejor no hablar de los prejuicios de cada copista). Otras veces, lo que ha resultado nefasto para la conservación de los ejemplares ha sido los incendios (el de la biblioteca de Alejandría es memorable) o la humedad del lugar en el que se guardaban los originales. El problema estaba en el material utilizado: el papiro, el papel, las tablillas de madera... (¡qué magnífico habría sido que hubieran conservado todo en tablillas de barro como aquellas listas de haberes de los micénicos, que ni los terremotos ni los incendios pudieron destruir) .
Pero, como apunté más arriba, no sólo existía el problema del material en el que se conservaban los textos, existe también el problema a la accesibilidad de los lugares en los que se conservan. Grandes bibliotecas que tienen la entrada restringida o que simplemente no nos quedan a mano para ir hasta ellas. El precio de algunos libros que, por el motivo que sea, está por las nubes. Autores que, o bien porque son desconocidos o bien porque no son atractivos para las editoriales (que al final es lo mismo), nunca podían publicar nada. Textos de especialistas que había que buscar durante días y días en el archivo de la biblioteca. Tardes enteras revisando revistas para encontrar un articulito de Antonio de Marichalar hablando de poesía francesa. Etc, etc.
Creo que internet ha posibilitado el acercamiento a la cultura a mucha gente que se sentía ajena y lejana a ella. Inconvenientes y cosas negativas, muchas, sin duda. Pero si usamos bien esta herramienta, puede llegar a convertirse en una formidable aliada. Un inofensivo destornillador le puede sacar a uno un ojo, no obstante bien usado es el mejor instrumento para sacar tornillos.
Pero, como apunté más arriba, no sólo existía el problema del material en el que se conservaban los textos, existe también el problema a la accesibilidad de los lugares en los que se conservan. Grandes bibliotecas que tienen la entrada restringida o que simplemente no nos quedan a mano para ir hasta ellas. El precio de algunos libros que, por el motivo que sea, está por las nubes. Autores que, o bien porque son desconocidos o bien porque no son atractivos para las editoriales (que al final es lo mismo), nunca podían publicar nada. Textos de especialistas que había que buscar durante días y días en el archivo de la biblioteca. Tardes enteras revisando revistas para encontrar un articulito de Antonio de Marichalar hablando de poesía francesa. Etc, etc.
Creo que internet ha posibilitado el acercamiento a la cultura a mucha gente que se sentía ajena y lejana a ella. Inconvenientes y cosas negativas, muchas, sin duda. Pero si usamos bien esta herramienta, puede llegar a convertirse en una formidable aliada. Un inofensivo destornillador le puede sacar a uno un ojo, no obstante bien usado es el mejor instrumento para sacar tornillos.
Paul Celan, un poeta en fuga
Paul Celan (1920-1970) Poeta francés en lengua alemana, de origen rumano y judío. Su nombre de pila era Paul Antschel. Nació en Chernovtsi, Rumania, el 23 de noviembre de 1920, en el seno de una familia judía. En 1942, mientras estudiaba en la universidad de su ciudad natal, sus padres fueron deportados y murieron en un campo de concentración, mientras que él fue recluido en un campo de trabajo. Tras ser liberado en 1944 se trasladó a Bucarest, donde trabajó en una editorial, pero abandonó Rumania en 1947 para pasar una breve temporada en Viena. En 1948 se trasladó a Francia, obtuvo la nacionalidad francesa y dio clases de alemán en la Escuela Normal Superior de París. Celan tradujo al alemán las obras de Arthur Rimbaud, Ósip Mandelstam y otros poetas. Su primera colección de poemas, Amapola y memoria (1952), incluye su poema más famoso ‘Fuga de la muerte’ (1948), una descripción del campo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau. Su poesía, influida por el surrealismo y rica en imágenes bíblicas, expresa su sentimiento de lo absurdo de la vida moderna y la dificultad de la comunicación. Celan se quitó la vida arrojándose al Sena, el 20 de abril de 1970. Cambio de aliento (1967) y Hebras del sol (1968) son otros dos libros importantes suyos.
Es penoso recordarlo, pero ojalá no se nos olvide nunca: Auschwitz:
Fuga de la muerte
"Leche negra del alba la bebemos en la tarde
la bebemos al mediodía y en las mañanas la bebemos en la noche
bebebemos y bebemos
cavamos una tumba en los aires donde no es estrecho
un hombre vive en la casa y juega con las serpientes que escribe
que escribe a Alemania cuando oscurece tus dorados cabellos Margarita
lo escribe y sale frente a la casa y refulgen las
estrellas y con un silvido llama a sus perros de presa
y silva a sus judíos les hace cavar una tumba en la tierra
nos manda tocad para el baile
Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos en la tarde
bebemos y bebemos
Un hombre vive en la casa y juega con las serpientes que escribe
escribe a Alemania cuando oscurece tus dorados cabellos Margarita
tus cabellos cenicientos Sulamita cavamos una tumba en los aires donde no es estrecho
Vocifera cavad más profundo en la tierra y vosotros cantad y tocad
coge su arma del cinto y la enarbola sus ojos son azules
hundid más profundo las palas y vosotros seguid tocando para el baile
Leche negra del alba te bebemos en la noche
te bebemos al mediodía y en las mañanas te bebemos en la tarde
bebemos y bebemos
un hombre vive en la casa tus cabellos dorados Margarita
tus cabellos cenicientos Sulamita él juega con las serpientes
Vocifera tocad más dulcemente a la muerte la muerte es un maestro venido de Alemania
vocifera haced sonar más lúgubres los violines y luego subid como humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes donde no es estrecho
Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un maestro venido de Alemania
te bebemos en la tarde y en las mañanas bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania su ojo es azul
te acierta con bala de plomo te acierta con precisión
un hombre vive en la casa tus cabellos dorados Margarita
nos lanza sus perros de presa nos da una tumba en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido de Alemania
tus cabellos dorados Margarita
tus cabellos cenicientos Sulamita
Es penoso recordarlo, pero ojalá no se nos olvide nunca: Auschwitz:
Fuga de la muerte
"Leche negra del alba la bebemos en la tarde
la bebemos al mediodía y en las mañanas la bebemos en la noche
bebebemos y bebemos
cavamos una tumba en los aires donde no es estrecho
un hombre vive en la casa y juega con las serpientes que escribe
que escribe a Alemania cuando oscurece tus dorados cabellos Margarita
lo escribe y sale frente a la casa y refulgen las
estrellas y con un silvido llama a sus perros de presa
y silva a sus judíos les hace cavar una tumba en la tierra
nos manda tocad para el baile
Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos en la tarde
bebemos y bebemos
Un hombre vive en la casa y juega con las serpientes que escribe
escribe a Alemania cuando oscurece tus dorados cabellos Margarita
tus cabellos cenicientos Sulamita cavamos una tumba en los aires donde no es estrecho
Vocifera cavad más profundo en la tierra y vosotros cantad y tocad
coge su arma del cinto y la enarbola sus ojos son azules
hundid más profundo las palas y vosotros seguid tocando para el baile
Leche negra del alba te bebemos en la noche
te bebemos al mediodía y en las mañanas te bebemos en la tarde
bebemos y bebemos
un hombre vive en la casa tus cabellos dorados Margarita
tus cabellos cenicientos Sulamita él juega con las serpientes
Vocifera tocad más dulcemente a la muerte la muerte es un maestro venido de Alemania
vocifera haced sonar más lúgubres los violines y luego subid como humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes donde no es estrecho
Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un maestro venido de Alemania
te bebemos en la tarde y en las mañanas bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania su ojo es azul
te acierta con bala de plomo te acierta con precisión
un hombre vive en la casa tus cabellos dorados Margarita
nos lanza sus perros de presa nos da una tumba en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido de Alemania
tus cabellos dorados Margarita
tus cabellos cenicientos Sulamita
Walt Whitman
"Soy Walt Whitman, un cosmos, el hijo de Manhattan,
tormentoso, carnal y sensitivo: como, bebo y engendro.
No soy sentimental ni miro desde arriba a hombres ni a mujeres de los que no me aparto.
No soy más orgulloso que humilde...Me humilla quien humilla a los otros,
y nada se hace o dice que no recaiga
en mí...."
CON ESTRÉPITOS DE MÚSICAS VENGO...
Con estrépitos de músicas vengo,
con cornetas y tambores.
Mis marchas no suenan solo para los victoriosos,
sino para los derrotados y los muertos también.
Todos dicen: es glorioso ganar una batalla.
Pues yo digo que es tan glorioso perderla.
¡Las batallas se pierden con el mismo espíritu que se ganan!
¡Hurra por los muertos!
Dejadme soplar en las trompas, recio y alegre, por ellos.
¡Hurra por los que cayeron,
por los barcos que se hundieron el la mar,
y por los que perecieron ahogados!
¡Hurra por los generales que perdieron el combate y por todos los héroes
vencidos!
Los infinitos héroes desconocidos valen tanto como los héroes mas
grandes de la Historia.
Versión de: León Felipe
PARA MÍ, UNA BRIZNA DE HIERBA...
Para mí, una brizna de hierba no vale menos que la
tarea diurna de las estrellas,
e igualmente perfecta es la hormiga, y así un grano de
arena y el huevo del reyezuelo,
y la rana arbórea es una obra maestra, digna de
egregias personas,
y la mora pudiera adornar los aposentos del cielo,
y en mi mano la articulación más menuda hace burla
de todas las máquinas,
y la vaca, rumiando con inclinado testuz, es más bella
que cualquier escultura;
y un ratón es milagro capaz de asombrar a millones de
infieles.
Versión de Marie Manent
tormentoso, carnal y sensitivo: como, bebo y engendro.
No soy sentimental ni miro desde arriba a hombres ni a mujeres de los que no me aparto.
No soy más orgulloso que humilde...Me humilla quien humilla a los otros,
y nada se hace o dice que no recaiga
en mí...."
CON ESTRÉPITOS DE MÚSICAS VENGO...
Con estrépitos de músicas vengo,
con cornetas y tambores.
Mis marchas no suenan solo para los victoriosos,
sino para los derrotados y los muertos también.
Todos dicen: es glorioso ganar una batalla.
Pues yo digo que es tan glorioso perderla.
¡Las batallas se pierden con el mismo espíritu que se ganan!
¡Hurra por los muertos!
Dejadme soplar en las trompas, recio y alegre, por ellos.
¡Hurra por los que cayeron,
por los barcos que se hundieron el la mar,
y por los que perecieron ahogados!
¡Hurra por los generales que perdieron el combate y por todos los héroes
vencidos!
Los infinitos héroes desconocidos valen tanto como los héroes mas
grandes de la Historia.
Versión de: León Felipe
PARA MÍ, UNA BRIZNA DE HIERBA...
Para mí, una brizna de hierba no vale menos que la
tarea diurna de las estrellas,
e igualmente perfecta es la hormiga, y así un grano de
arena y el huevo del reyezuelo,
y la rana arbórea es una obra maestra, digna de
egregias personas,
y la mora pudiera adornar los aposentos del cielo,
y en mi mano la articulación más menuda hace burla
de todas las máquinas,
y la vaca, rumiando con inclinado testuz, es más bella
que cualquier escultura;
y un ratón es milagro capaz de asombrar a millones de
infieles.
Versión de Marie Manent
Dos proverbios
Son en realidad dos proverbios, con el mismo mensaje, cambia sólo los productos que aparecen:
En Chipre se dice: "Si la piedra cae sobre el huevo... pobre huevo, si el huevo cae sobre la piedra... pobre huevo"
Y en no sé qué islas de Oceanía dicen: "Caiga el pincho sobre la hoja del platano, o caiga la hoja del platano sobre el pincho, la que siempre sufre es la hoja de platano"
Creo que la coincidencia de estas dos frases del saber popular en dos ámbitos geográficos tan distantes, es impresionante.
Y fuera ya de toda coincidencia, recuerdo ahora un refrán que aprendí hace muchos años, variante de otro, primero les doy el complicado, luego verán qué fácil es entenderlo, con palabras más simples:
Animal racional bipedo que con infante pernocta, excrementado alborea.
Es decir, quien con niño se acuesta, cagado amanece.
¿Quién sabe? Quizás sí tenga que ver algo con la hoja y el huevo. Las asociaciones mentales son impresionantes.
En Chipre se dice: "Si la piedra cae sobre el huevo... pobre huevo, si el huevo cae sobre la piedra... pobre huevo"
Y en no sé qué islas de Oceanía dicen: "Caiga el pincho sobre la hoja del platano, o caiga la hoja del platano sobre el pincho, la que siempre sufre es la hoja de platano"
Creo que la coincidencia de estas dos frases del saber popular en dos ámbitos geográficos tan distantes, es impresionante.
Y fuera ya de toda coincidencia, recuerdo ahora un refrán que aprendí hace muchos años, variante de otro, primero les doy el complicado, luego verán qué fácil es entenderlo, con palabras más simples:
Animal racional bipedo que con infante pernocta, excrementado alborea.
Es decir, quien con niño se acuesta, cagado amanece.
¿Quién sabe? Quizás sí tenga que ver algo con la hoja y el huevo. Las asociaciones mentales son impresionantes.
Ashram El-Kebir: ADAN Y EVA
1. Tesis
La primavera vino.Y estaba ya madura
la primera manzana que en el mundo se abría.
Durmiendo sobre el hombro de Adán, Eva sentía
subir de sus entrañas inédita ternura.
Miróle embelesada... como una rosa pura,
mostraba ya sus pétalos de luz el nuevo día,
y a tono con la música del agua que corría
pasó, nerviosa y ágil una serpiente oscura.
La joven tuvo miedo; desnuda y sin abrigo,
buscó el refugio cálido del cuerpo de su amigo,
y entre sus brazos fuertes echóse enternecida.
Abrió sus ojos castos Adán; sintió cariño
por ella; y con la tierna simplicidad de un niño
sembró en la tierra virgen el germen de la vida.
2. Antítesis
Cuando, pasado el éxtasis, quedó prendido el grano,
Adán, estupefacto, miró a su compañera
tendida sobre el suelo: ¡como la tierra, era
hermosa! -De rodillas le dijo al soberano:
-¡Gracias, Señor, por este prodigio sobrehumano!
-¡Gracias por el amor y por la primavera!
-Porque me diste el germen que en Ella prolifera
y de mi propia carne la hiciste, con tu mano!
Dios asomó entre nubes, severo, amargo y triste :
-Has pecado! -le dijo a Adán-, ¿por qué lo hiciste?
-¡Oh, Dios! -repuso el Hombre-: Por Ella vivo y creo;
es sangre de mi sangre, hueso de mi costado,
y Tú la hiciste hermosa: si amarla era pecado,
¿por qué me diste entonces la carne y el deseo?
3. Síntesis
Siglos, milenios, eras tal vez, habían pasado
desde que Adán y Eva se unieron. No existía
ya en el mundo el amor... Pero a la grey judía
llegó un poeta rubio, dulce y atormentado.
Era el Hijo de Dios... Habló contra el pecado
de la lujuria, la sed de oro, la falsía
del mercader que roba y reza, y de la orgía
de un mundo corrompido que a Dios había olvidado.
Al pueblo dijo entonces Jesús: -"Seguid mi ejemplo"...
¡y echó a los fariseos a látigo del templo!
Una joven pareja se acercó al Nazareno:
-"Señor, Señor" -dijéronle-: "¿amarnos es pecado?"
y Él, sonriente : -"Yo mismo seré crucificado
por el amor: ¡amaos! ¡Amar es lo que es bueno!"
La primavera vino.Y estaba ya madura
la primera manzana que en el mundo se abría.
Durmiendo sobre el hombro de Adán, Eva sentía
subir de sus entrañas inédita ternura.
Miróle embelesada... como una rosa pura,
mostraba ya sus pétalos de luz el nuevo día,
y a tono con la música del agua que corría
pasó, nerviosa y ágil una serpiente oscura.
La joven tuvo miedo; desnuda y sin abrigo,
buscó el refugio cálido del cuerpo de su amigo,
y entre sus brazos fuertes echóse enternecida.
Abrió sus ojos castos Adán; sintió cariño
por ella; y con la tierna simplicidad de un niño
sembró en la tierra virgen el germen de la vida.
2. Antítesis
Cuando, pasado el éxtasis, quedó prendido el grano,
Adán, estupefacto, miró a su compañera
tendida sobre el suelo: ¡como la tierra, era
hermosa! -De rodillas le dijo al soberano:
-¡Gracias, Señor, por este prodigio sobrehumano!
-¡Gracias por el amor y por la primavera!
-Porque me diste el germen que en Ella prolifera
y de mi propia carne la hiciste, con tu mano!
Dios asomó entre nubes, severo, amargo y triste :
-Has pecado! -le dijo a Adán-, ¿por qué lo hiciste?
-¡Oh, Dios! -repuso el Hombre-: Por Ella vivo y creo;
es sangre de mi sangre, hueso de mi costado,
y Tú la hiciste hermosa: si amarla era pecado,
¿por qué me diste entonces la carne y el deseo?
3. Síntesis
Siglos, milenios, eras tal vez, habían pasado
desde que Adán y Eva se unieron. No existía
ya en el mundo el amor... Pero a la grey judía
llegó un poeta rubio, dulce y atormentado.
Era el Hijo de Dios... Habló contra el pecado
de la lujuria, la sed de oro, la falsía
del mercader que roba y reza, y de la orgía
de un mundo corrompido que a Dios había olvidado.
Al pueblo dijo entonces Jesús: -"Seguid mi ejemplo"...
¡y echó a los fariseos a látigo del templo!
Una joven pareja se acercó al Nazareno:
-"Señor, Señor" -dijéronle-: "¿amarnos es pecado?"
y Él, sonriente : -"Yo mismo seré crucificado
por el amor: ¡amaos! ¡Amar es lo que es bueno!"
El dios Eolo y Odiseo
Cuenta Homero en la Rapsodia X de la Odisea, en voz de Odiseo que narra sus historias al rey de los feacios y a su familia, cómo el héroe llega a la isla Eolia, lugar de residencia del dios Eolo. En esta isla vivía feliz con sus seis hijos y sus seis hijas y su esposa, disfrutando de los placeres que la vida le da.
Eolo trata a Odiseo como a un hermano, lo recibe en su casa y le dispensa los honores que a un ser querido le ofrecería. Al momento de la partida, cuando están embarcando. Eolo, como muestra de gratitud y de buena voluntad, le da a Odiseo un odre, hecho de cuero de buey. En su interior, los vientos estaban apresados. El dios advierte al héroe que, si quiere llegar a su patria rápido y sin problemas, no debe desatar el odre. Durante nueve días con sus noches, la travesía se produjo sin problemas, oigamos a Odiseo: "Y en el décimo se nos mostró la tierra patria, donde vimos a los que encendían fuego cerca del mar. Entonces me sentí fatigado y me rindió el dulce sueño, pues había gobernado continuamente el timón de la nave, que no quise confiar a ninguno de los amigos para que llegáramos más pronto."
Mientras Odiseo duerme, sus compañeros discuten si abrir o no el odre, la mayoría pensaba que lo que su capitán llevaba allí era oro y plata, regalo de Eolo. La decisión final es desatar el cuero.
"En seguida arrebató las naves una tempestad y llevólas al ponto: ellos lloraban, al verse lejos de la patria, y yo, recordando, medité en mi inocente pecho si debía tirarme del bajel y morir en el ponto, o sufrirlo todo en silencio, y, cubriéndome, me acosté de nuevo"
Los marineros desembarcarán de nuevo en la isla Eolia, pero ahora el mismo dios Eolo los aleja de allí, pues se han convertido en malditos. Le dice a Odiseo: "¡Sal de la isla y muy pronto, malvado más que ninguno de los que hoy viven! No me es permitido tomar a mi cuidado y asegurarle la vuelta a varón que se ha hecho odioso a los bienaventurados dioses. Vete noramala, pues si viniste ahora es porque los inmortales te aborrecen."
A partir de aquí, las desventuras de Odiseo siguen y siguen, pero pertenecen a otras historias.
Eolo trata a Odiseo como a un hermano, lo recibe en su casa y le dispensa los honores que a un ser querido le ofrecería. Al momento de la partida, cuando están embarcando. Eolo, como muestra de gratitud y de buena voluntad, le da a Odiseo un odre, hecho de cuero de buey. En su interior, los vientos estaban apresados. El dios advierte al héroe que, si quiere llegar a su patria rápido y sin problemas, no debe desatar el odre. Durante nueve días con sus noches, la travesía se produjo sin problemas, oigamos a Odiseo: "Y en el décimo se nos mostró la tierra patria, donde vimos a los que encendían fuego cerca del mar. Entonces me sentí fatigado y me rindió el dulce sueño, pues había gobernado continuamente el timón de la nave, que no quise confiar a ninguno de los amigos para que llegáramos más pronto."
Mientras Odiseo duerme, sus compañeros discuten si abrir o no el odre, la mayoría pensaba que lo que su capitán llevaba allí era oro y plata, regalo de Eolo. La decisión final es desatar el cuero.
"En seguida arrebató las naves una tempestad y llevólas al ponto: ellos lloraban, al verse lejos de la patria, y yo, recordando, medité en mi inocente pecho si debía tirarme del bajel y morir en el ponto, o sufrirlo todo en silencio, y, cubriéndome, me acosté de nuevo"
Los marineros desembarcarán de nuevo en la isla Eolia, pero ahora el mismo dios Eolo los aleja de allí, pues se han convertido en malditos. Le dice a Odiseo: "¡Sal de la isla y muy pronto, malvado más que ninguno de los que hoy viven! No me es permitido tomar a mi cuidado y asegurarle la vuelta a varón que se ha hecho odioso a los bienaventurados dioses. Vete noramala, pues si viniste ahora es porque los inmortales te aborrecen."
A partir de aquí, las desventuras de Odiseo siguen y siguen, pero pertenecen a otras historias.
Julián del Casal: un poeta modernista
Julián del Casal (1863-1893) : Todos los magos de las letras deben algo a alguien. Rubén Darío siempre entendió que tenía esa deuda con Casal. Rubén lo llamó "hondo y exquisito príncipe de melancolías" y " desdichado ruiseñor del bosque de la Muerte". También Martí lo supo valorar al hablar de "los versos tristes y joyantes".
Casal representa el neorromanticismo decadente que marcó la sensibilidad fin de siècle. Su obra, en verso y prosa, estuvo signada así por la presencia del dolor y la muerte, el hastío y la inadaptación, la amargura y la impotencia, el ansia insaciable de evasión. Su verso dio cabida a los motivos aparentemente más exteriores del decadentismo: el amor a los climas artificiales, lujosos y hasta enfermizos; la recreación de situaciones o personajes ambiguos y exquisitos; variaciones sobre temas esteticistas y exóticos; y aun el regusto en lo sórdido, tétrico y sepulcral, que es aún más visible en sus narraciones.
En lo formal, avanzó mucho en aquella renovación del verso castellano que señaló uno de los esfuerzos mayores del modernismo: flexibilización acentual del endecasílabo, empleo del terceto monorrimo, maestría en el uso del decasílabo y sobre todo del eneasílabo.Y hasta el final supo ser único, no muchos se mueren de un ataque de risa.
Flores
Mi corazón fue un vaso de alabastro
donde creció, fragante y solitaria,
bajo el fulgor purísimo de un astro
una azucena blanca: la plegaria.
Marchita ya esa flor de suave aroma,
cual virgen consumida por la anemia,
hoy en mi corazón su tallo asoma
una adelfa purpúrea: la blasfemia.
Neurosis
Noemí, la pálida pecadora
de los cabellos color de aurora
y las pupilas de verde mar,
entre cojines de raso lila,
con el espíritu de Dalila,
deshoja el cáliz de un azahar.
Arde a sus plantas la chimenea
donde la leña chisporrotea
lanzando en tono seco rumor,
y alzada tiene su tapa el piano
en que vagaba su blanca mano
cual mariposa de flor en flor.
Un biombo rojo de seda china
abre sus hojas en una esquina
con grullas de oro volando en cruz,
y en curva mesa de fina laca
ardiente lámpara se destaca
de la que surge rosada luz.
Blanco abanico y azul sombrilla,
con unos guantes de cabritilla
yacen encima del canapé,
mientras en la tapa de porcelana,
hecha con tintes de la mañana,
humea el alma verde del té.
Pero ¿qué piensa la hermosa dama?
¿Es que su príncipe ya no la ama
como en los días de amor feliz,
o que en los cofres del gabinete
ya no conserva ningún billete
de los que obtuvo por un desliz?
¿Es que la rinde cruel anemia?
¿Es que en sus búcaros de Bohemia
rayos de luna quiere encerrar,
o que, con suave mano de seda,
del blanco cisne que ama Leda
ansía las plumas acariciar?
¡Ay! es que en horas de desvarío
para consuelo del regio hastío
que en su alma esparce quietud mortal,
un sueño antiguo le ha aconsejdo
beber en copa de ónix labrado
la roja sangre de un tigre real.
Casal representa el neorromanticismo decadente que marcó la sensibilidad fin de siècle. Su obra, en verso y prosa, estuvo signada así por la presencia del dolor y la muerte, el hastío y la inadaptación, la amargura y la impotencia, el ansia insaciable de evasión. Su verso dio cabida a los motivos aparentemente más exteriores del decadentismo: el amor a los climas artificiales, lujosos y hasta enfermizos; la recreación de situaciones o personajes ambiguos y exquisitos; variaciones sobre temas esteticistas y exóticos; y aun el regusto en lo sórdido, tétrico y sepulcral, que es aún más visible en sus narraciones.
En lo formal, avanzó mucho en aquella renovación del verso castellano que señaló uno de los esfuerzos mayores del modernismo: flexibilización acentual del endecasílabo, empleo del terceto monorrimo, maestría en el uso del decasílabo y sobre todo del eneasílabo.Y hasta el final supo ser único, no muchos se mueren de un ataque de risa.
Flores
Mi corazón fue un vaso de alabastro
donde creció, fragante y solitaria,
bajo el fulgor purísimo de un astro
una azucena blanca: la plegaria.
Marchita ya esa flor de suave aroma,
cual virgen consumida por la anemia,
hoy en mi corazón su tallo asoma
una adelfa purpúrea: la blasfemia.
Neurosis
Noemí, la pálida pecadora
de los cabellos color de aurora
y las pupilas de verde mar,
entre cojines de raso lila,
con el espíritu de Dalila,
deshoja el cáliz de un azahar.
Arde a sus plantas la chimenea
donde la leña chisporrotea
lanzando en tono seco rumor,
y alzada tiene su tapa el piano
en que vagaba su blanca mano
cual mariposa de flor en flor.
Un biombo rojo de seda china
abre sus hojas en una esquina
con grullas de oro volando en cruz,
y en curva mesa de fina laca
ardiente lámpara se destaca
de la que surge rosada luz.
Blanco abanico y azul sombrilla,
con unos guantes de cabritilla
yacen encima del canapé,
mientras en la tapa de porcelana,
hecha con tintes de la mañana,
humea el alma verde del té.
Pero ¿qué piensa la hermosa dama?
¿Es que su príncipe ya no la ama
como en los días de amor feliz,
o que en los cofres del gabinete
ya no conserva ningún billete
de los que obtuvo por un desliz?
¿Es que la rinde cruel anemia?
¿Es que en sus búcaros de Bohemia
rayos de luna quiere encerrar,
o que, con suave mano de seda,
del blanco cisne que ama Leda
ansía las plumas acariciar?
¡Ay! es que en horas de desvarío
para consuelo del regio hastío
que en su alma esparce quietud mortal,
un sueño antiguo le ha aconsejdo
beber en copa de ónix labrado
la roja sangre de un tigre real.
14 de enero de 2005
Os transcribo lo que pone de Néstor Perlongher, la editorial Seix Barral en sus 'Poemas completos' (en la solapa de la portada):
"Néstor Perlongher nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, la noche de Navidad de 1949. En 1982, terminada su licenciatura en sociología, se fue a vivir a San Pablo, donde ingresó en la Maestría de Antropología Social, en la Universidad de Campinas, de la que en 1985 fue nombrado profesor.
Su obra poética publicada comprende seis libros: Austria-Hungria (Buenos Aires, 1980), Alambres (Buenos Aires, 1987; Premio 'Boris Vian' de Literatura Argentina), Hule (Buenos Aires, 1989), Parque Lezama (Buenos Aires, 1990), Aguas aéreas (Buenos Aires, 1990) y El chorreo de las iluminaciones (Caracas, 1992). Colaboró asiduamente en las revistas El Porteño, Alfonsina, Último Reino y Diario de Poesía. Preparó la antología Caribe transplantino. Poesía neobarroca cubana y rioplatense (San Pablo, 1991) y publicó numerosos textos en prosa, entre los que se destacan El fantasma del SIDA (Buenos Aires, 1988) y La Prostitución masculina (Buenos Aires, 1993).
Murió en San Pablo el 26 de noviembre de 1992."
Esto es lo que el editor ha puesto sobre él, si leyerais sus poemas podríais pensar que fue un hombre algo triste y con una cultura impresionante. A mí lo primero que me impresionó de él fue su vocabulario, tengo que reconocer que es bastante complicado por su riqueza, musicalidad y, en fin, el barroquismo del que era tan adecto.
Es una especie de escritor 'maldito' no sólo por su homosexualidad, sino por su trotskismo, su afiliación religiosa, sus estudios sangrantes sobre las cosas consideradas más sagradas en Argentina y, pese a todo esto, un excelente escritor contemporáneo.
Y pensar que a otros, cuando vemos una pecera, sólo se nos ocurre decir 'qué lindos pececitos', frente al casi orgiástico vocabulario de Perlongher:
"LA PECERA DEL AGUA
ígneos reptiles sacudían el cimbroneo de las colas drapeadas en el nimbo de hojarascas acuáticas, inmersas en el globuleo de las impresiones por el volumen traslúcido, una gosma -su delicada precipitación por valles de hondura pelicular- fragante anaranjaba al cordonear por lonjas de fulgor celofanesco, una película de gases o de rebuznos fétidos en el estanque de grasas aterciopeladas de su cuerpo, al tender el tobillo por las correas del reborde o enchastrar el empeine las alhajas de cieno de la costra resbalosa, crustácea, en finas cáscaras envuelve el nacimiento de la imagen -pez saltarín- el cielo raso de fragancias volcánicas, asiáticas, tórridas por la precipitación de limo descendiendo de las lianas del agua"
"Néstor Perlongher nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, la noche de Navidad de 1949. En 1982, terminada su licenciatura en sociología, se fue a vivir a San Pablo, donde ingresó en la Maestría de Antropología Social, en la Universidad de Campinas, de la que en 1985 fue nombrado profesor.
Su obra poética publicada comprende seis libros: Austria-Hungria (Buenos Aires, 1980), Alambres (Buenos Aires, 1987; Premio 'Boris Vian' de Literatura Argentina), Hule (Buenos Aires, 1989), Parque Lezama (Buenos Aires, 1990), Aguas aéreas (Buenos Aires, 1990) y El chorreo de las iluminaciones (Caracas, 1992). Colaboró asiduamente en las revistas El Porteño, Alfonsina, Último Reino y Diario de Poesía. Preparó la antología Caribe transplantino. Poesía neobarroca cubana y rioplatense (San Pablo, 1991) y publicó numerosos textos en prosa, entre los que se destacan El fantasma del SIDA (Buenos Aires, 1988) y La Prostitución masculina (Buenos Aires, 1993).
Murió en San Pablo el 26 de noviembre de 1992."
Esto es lo que el editor ha puesto sobre él, si leyerais sus poemas podríais pensar que fue un hombre algo triste y con una cultura impresionante. A mí lo primero que me impresionó de él fue su vocabulario, tengo que reconocer que es bastante complicado por su riqueza, musicalidad y, en fin, el barroquismo del que era tan adecto.
Es una especie de escritor 'maldito' no sólo por su homosexualidad, sino por su trotskismo, su afiliación religiosa, sus estudios sangrantes sobre las cosas consideradas más sagradas en Argentina y, pese a todo esto, un excelente escritor contemporáneo.
Y pensar que a otros, cuando vemos una pecera, sólo se nos ocurre decir 'qué lindos pececitos', frente al casi orgiástico vocabulario de Perlongher:
"LA PECERA DEL AGUA
ígneos reptiles sacudían el cimbroneo de las colas drapeadas en el nimbo de hojarascas acuáticas, inmersas en el globuleo de las impresiones por el volumen traslúcido, una gosma -su delicada precipitación por valles de hondura pelicular- fragante anaranjaba al cordonear por lonjas de fulgor celofanesco, una película de gases o de rebuznos fétidos en el estanque de grasas aterciopeladas de su cuerpo, al tender el tobillo por las correas del reborde o enchastrar el empeine las alhajas de cieno de la costra resbalosa, crustácea, en finas cáscaras envuelve el nacimiento de la imagen -pez saltarín- el cielo raso de fragancias volcánicas, asiáticas, tórridas por la precipitación de limo descendiendo de las lianas del agua"
Luis García Montero está considerado como uno de los principales representantes de la actual poesía española. En su biografía dice que nació el año 1958, que está licenciado en Filología Hispánica, que hizo su doctorado sobre Alberti, que es profesor titular de la Universidad de Granada, que ha recibido algunos premios literarios, que ha escrito «Y ahora ya eres dueño del puente de Brooklyn» y «Tristia» en 1980, «El jardín extranjero» en 1983, «Rimado de ciudad» en 1985, luego publicó «Diario cómplice» en 1987, «Las flores del frío» en 1991, «Habitaciones separadas» en 1994, «Casi cien poemas» en 1997 y «Completamente viernes en 1998». Si el biógrafo tiene tendencia a la prensa rosa, dirá que estudió en los Escolapios y que está casado con la escritora Almudena Grandes. Sobre su estilo, que escribe poemas de amor y de desamor, que convierte la cotidianidad prosaica en poesía, que sus poemas son narrativos.
Personalmente me gusta su poesía porque se entiende, está cercana, porque, a veces, cuando he subido en un colectivo he sentido lo mismo que él describe en uno de sus poemas; porque he soñado también alguna vez que me cruzaba con la muerte; o porque he encontrado que todos los teléfonos de Granada estaban rotos cuando yo quería llamar.
YO SÉ QUE EL TIERNO AMOR ESCOGE SUS CIUDADES
Yo sé
que el tierno amor escoge sus ciudades
y cada pasión toma un domicilio,
un modo diferente de andar por los pasillos
o de apagar las luces.
Y sé
que hay un portal dormido en cada labio,
un ascensor sin números,
una escalera llena de pequeños paréntesis.
Sé que cada ilusión
tiene formas distintas
de inventar corazones o pronunciar los nombres
al coger el teléfono.
Sé que cada esperanza
busca siempre un camino
para tapar su sombra desnuda con las sábanas
cuando va a despertarse.
Y sé
que hay una fecha, un día, detrás de cada calle,
un rencor deseable,
un arrepentimiento, a medias, en el cuerpo.
Yo sé
que el amor tiene letras diferentes
para escribir: me voy, para decir:
regreso de improviso. Cada tiempo de dudas
necesita un paisaje.
PRIMER DÍA DE VACACIONES
Nadaba yo en el mar y era muy tarde,
justo en ese momento
en que las luces flotan como brasas
de una hoguera rendida
y en el agua se queman las preguntas,
los silencios extraños.
Había decidido nadar hasta la boya
roja, la que se esconde como el sol
al otro lado de las barcas.
Muy lejos de la orilla,
solitario y perdido en el crepúsculo,
me adentraba en el mar
sintiendo la inquietud que me conmueve
al adentrarme en un poema
o en una noche larga de amor desconocido.
Y de pronto la vi sobre las aguas.
Una mujer mayor,
de cansada belleza
y el pelo blanco recogido,
se me acercó nadando
con brazadas serenas.
Parecía venir del horizonte.
Al cruzarse conmigo,
se detuvo un momento y me miró a los ojos:
no he venido a buscarte,
no eres tú todavía.
Me despertó el tumulto del mercado
y el ruido de una moto
que cruzaba la calle con desesperación.
Era media mañana,
el cielo estaba limpio y parecía
una bandera viva
en el mástil de agosto.
Bajé a desayunar a la terraza
del paseo marítimo
y contemplé el bullicio de la gente,
el mar como una balsa,
los cuerpos bajo el sol.
En el periódico
el nombre del ahogado no era el mío.
ME PERSIGUEN
Me persiguen
los teléfonos rotos de Granada,
cuando voy a buscarte
y las calles enteras están comunicando.
Sumergido en tu voz de caracola
me gustaría el mar desde una boca
prendida con la mía,
saber que está tranquilo de distancia,
mientras pasan, respiran,
se repliegan
a su instinto de ausencia
los jardines.
En ellos nada existe
desde que te secuestran los veranos.
Sólo yo los habito
por descubrir el rostro
de los enamorados que se besan,
con mis ojos en paro,
mi corazón sin tráfico,
el insomnio que guardan las ciudades de agosto,
y ambulancias secretas como pájaros.
Personalmente me gusta su poesía porque se entiende, está cercana, porque, a veces, cuando he subido en un colectivo he sentido lo mismo que él describe en uno de sus poemas; porque he soñado también alguna vez que me cruzaba con la muerte; o porque he encontrado que todos los teléfonos de Granada estaban rotos cuando yo quería llamar.
YO SÉ QUE EL TIERNO AMOR ESCOGE SUS CIUDADES
Yo sé
que el tierno amor escoge sus ciudades
y cada pasión toma un domicilio,
un modo diferente de andar por los pasillos
o de apagar las luces.
Y sé
que hay un portal dormido en cada labio,
un ascensor sin números,
una escalera llena de pequeños paréntesis.
Sé que cada ilusión
tiene formas distintas
de inventar corazones o pronunciar los nombres
al coger el teléfono.
Sé que cada esperanza
busca siempre un camino
para tapar su sombra desnuda con las sábanas
cuando va a despertarse.
Y sé
que hay una fecha, un día, detrás de cada calle,
un rencor deseable,
un arrepentimiento, a medias, en el cuerpo.
Yo sé
que el amor tiene letras diferentes
para escribir: me voy, para decir:
regreso de improviso. Cada tiempo de dudas
necesita un paisaje.
PRIMER DÍA DE VACACIONES
Nadaba yo en el mar y era muy tarde,
justo en ese momento
en que las luces flotan como brasas
de una hoguera rendida
y en el agua se queman las preguntas,
los silencios extraños.
Había decidido nadar hasta la boya
roja, la que se esconde como el sol
al otro lado de las barcas.
Muy lejos de la orilla,
solitario y perdido en el crepúsculo,
me adentraba en el mar
sintiendo la inquietud que me conmueve
al adentrarme en un poema
o en una noche larga de amor desconocido.
Y de pronto la vi sobre las aguas.
Una mujer mayor,
de cansada belleza
y el pelo blanco recogido,
se me acercó nadando
con brazadas serenas.
Parecía venir del horizonte.
Al cruzarse conmigo,
se detuvo un momento y me miró a los ojos:
no he venido a buscarte,
no eres tú todavía.
Me despertó el tumulto del mercado
y el ruido de una moto
que cruzaba la calle con desesperación.
Era media mañana,
el cielo estaba limpio y parecía
una bandera viva
en el mástil de agosto.
Bajé a desayunar a la terraza
del paseo marítimo
y contemplé el bullicio de la gente,
el mar como una balsa,
los cuerpos bajo el sol.
En el periódico
el nombre del ahogado no era el mío.
ME PERSIGUEN
Me persiguen
los teléfonos rotos de Granada,
cuando voy a buscarte
y las calles enteras están comunicando.
Sumergido en tu voz de caracola
me gustaría el mar desde una boca
prendida con la mía,
saber que está tranquilo de distancia,
mientras pasan, respiran,
se repliegan
a su instinto de ausencia
los jardines.
En ellos nada existe
desde que te secuestran los veranos.
Sólo yo los habito
por descubrir el rostro
de los enamorados que se besan,
con mis ojos en paro,
mi corazón sin tráfico,
el insomnio que guardan las ciudades de agosto,
y ambulancias secretas como pájaros.
13 de enero de 2005
A JARIFA EN UNA ORGIA
Trae, Jarifa, trae tu mano,
ven y pósala en mi frente,
que en un mar de lava hirviente
mi cabeza siento arder.
Ven y junta con mis labios
esos labios que me irritan,
donde aún los besos palpitan
de tus amantes de ayer.
¿Qué la virtud, la pureza?
¿Qué la verdad y el cariño?
Mentida ilusión de niño
que halagó mi juventud.
Dadme vino: en él se ahoguen
mis recuerdos; aturdida,
sin sentir, huya la vida
paz me traiga el ataúd.
El sudor mi rostro quema,
y en ardiente sangre rojos
brillan inciertos mis ojos,
se me salta el corazón.
Huye, mujer; te detesto,
siento tu mano en la mía,
y tu mano siento fria,
y tus besos hielo son.
¡Siempre igual! Necias mujeres,
inventad otras caricias,
otro mundo, otras delicias,
¡o maldito sea el placer!
Vuestros besos son mentira,
mentira vuestra ternura,
es fealdad vuestra hermosura,
vuestro gozo es padecer.
Yo quiero amor, quiero gloria,
quiero un deleite divino,
como en mi mente imagino,
como en el mundo no hay;
y es la luz de aquel lucero
que engañó mi fantasía,
fuego fatuo, falso guía
que errante y ciego me tray.
¿Por qué murió para el placer mi alma,
y vive aún para el dolor impío?
¿Por qué si yazgo en indolente calma,
siento en lugar de paz, árido hastío?
¿Por qué este inquieto abrasador deseo
¿Por qué este sentimiento extraño y vago,
que yo mismo conozco un devaneo,
y busco aún su seductor halago?
¿Por qué aún fingirme amores y placeres
que cierto estoy de que serán mentira?
¿Por qué en pos de fantásticas mujeres
necio tal vez mi corazón delira,
si luego en vez de prados y de flores,
halla desiertos áridos y abrojos,
y en sus sandios o lúbricos amores
fastidio sólo encontrará y enojos?
Yo me arrojé, cual rápido cometa,
en alas de mi ardiente fantasía
doquier mi arrebatada mente inquieta
dichas y triunfos encontrar creía.
Yo me lancé con atrevido vuelo
fuera del mundo en la región etérea,
y hallé la duda, y el radiante cielo
vi convertirse en ilusión aérea.
Luego en la tierra la virtud, la gloria
busqué con ansia y delirante amor,
y hediondo polvo y deleznable escoria
mi fatigado espíritu encontró.
Mujeres vi de virginal limpieza
entre albas nubes de celeste lumbre;
yo las toqué, y en humo su pureza
trocarse vi, y en lodo y podredumbre.
Y encontré mi ilusión desvanecida,
y eterno e insaciable mi deseo.
Palpé la realidad y odié la vida:
sólo en la paz de los sepulcros creo.
Y busco aún y busco codicioso,
y aun deleites el alma finge y quiere;
pregunto, y un acento pavoroso
"¡Ay!, me responde, desespera y muere.
Muere, infeliz: la vida es un tormento,
un engaño el placer; no hay en la tierra
paz para ti, ni dicha, ni contento,
sino eterna ambición y eterna guerra.
Que así castiga Dios el alma osada
que aspira loca, en su delirio insano,
de la verdad para el mortal velada,
a descubrir el insondable arcano".
¡Oh, cesa! No, yo no quiero
ver más, ni saber ya nada;
harta mi alma y postrada,
sólo anhela descansar.
En mí muera el sentimiento,
pues ya murió mi ventura;
ni el placer ni la tristura
vuelvan mi pecho a turbar.
Pasad, pasad en óptica ilusoria,
y otras jovenes almas engañad;
nacaradas imágenes de gloria,
coronas de oro y laurel, pasad.
Pasad, pasad, mujeres voluptuosas,
con danza y algazara en confusión;
pasad como visiones vaporosas
sin conmover ni herir mi corazón.
Y aturdan mi revuelta fantasía
los brindis y el estruendo del festín,
y huya la noche y me sorprenda el día
en un letargo estúpido y sin fin.
Ven, Jarifa; tú has sufrido
como yo; tú nunca lloras.
Mas, ¡ay, triste! que no ignoras
cuán amarga es mi aflicción.
Una misma es nuestra pena,
en vano el llanto contienes...
Tú también, como yo, tienes
desgarrado el corazón.
- Se supone que Jarifa es una prostituta que sirve de pañuelo de lágrimas a Espronceda. Y es cierto que, en su desconsuelo y tristeza, se muestra totalmente misogeno. No es que Espronceda lo sea, pero los descalabros por él vivido le hace decir esas cosas. Espronceda, a veces, sufre porque realmente vive cosas dignas de hacer sufrir, pero otras veces, sufre porque su espíritu romántico y rebelde lo hace sufrir. El caso es que al final siempre sufre.
- Creo que Espronceda eligió la mejor forma de mostrar su rebeldía y de dejar constancia de ella: la escritura. Pero no sólo se limitó a ser rebelde en sus obras, fue rebelde en la vida y se murió justo cuando vio que esa rebeldía se iba a doblegar. ¿Cómo decía aquel actor norteamericano (ahora no recuerdo el nombre)? Decía algo así como que su ideal era disfrutar al máximo de la vida y hacer un bonito y joven cadaver (no era exactamente esto, pero creo que recoge la idea que él tenía). Bueno, pues, antes de él, los románticos ya lo habían hecho.
- El romántico no es el cursi, ser romántico (una vez ya hablamos sobre esto, creo), no es andar en un jardín de rosas, seleccionando pétalos para un libro de poemas. Eso es ser un cursi encantador.
El romanticismo es rebeldía. Rebeldía vista desde el siglo XVIII hacia el XIX. No es la rebeldía de decir que no a los padres, ni de portarse como un gamberro. El romántico genuino era rebelde frente a los preceptos impuestos, frente a la frialdad neoclásica. Esa rebeldía empujaba al romántico a eludir lo feo de lo real, por eso se inventaban mundos exóticos donde respirar mejor e imaginaban un oriente lleno de olores y odaliscas y sultanes (el modernismo toma luego todo ese mundo idealizado), o una idealizada Edad Media, llena de misterio y de encanto. Si el romántico huye de la realidad, no es porque no tiene los pies en el suelo, es porque quiere cambiarla, aunque sea a través de sus poemas o de sus leyendas (como Becquer).
Trae, Jarifa, trae tu mano,
ven y pósala en mi frente,
que en un mar de lava hirviente
mi cabeza siento arder.
Ven y junta con mis labios
esos labios que me irritan,
donde aún los besos palpitan
de tus amantes de ayer.
¿Qué la virtud, la pureza?
¿Qué la verdad y el cariño?
Mentida ilusión de niño
que halagó mi juventud.
Dadme vino: en él se ahoguen
mis recuerdos; aturdida,
sin sentir, huya la vida
paz me traiga el ataúd.
El sudor mi rostro quema,
y en ardiente sangre rojos
brillan inciertos mis ojos,
se me salta el corazón.
Huye, mujer; te detesto,
siento tu mano en la mía,
y tu mano siento fria,
y tus besos hielo son.
¡Siempre igual! Necias mujeres,
inventad otras caricias,
otro mundo, otras delicias,
¡o maldito sea el placer!
Vuestros besos son mentira,
mentira vuestra ternura,
es fealdad vuestra hermosura,
vuestro gozo es padecer.
Yo quiero amor, quiero gloria,
quiero un deleite divino,
como en mi mente imagino,
como en el mundo no hay;
y es la luz de aquel lucero
que engañó mi fantasía,
fuego fatuo, falso guía
que errante y ciego me tray.
¿Por qué murió para el placer mi alma,
y vive aún para el dolor impío?
¿Por qué si yazgo en indolente calma,
siento en lugar de paz, árido hastío?
¿Por qué este inquieto abrasador deseo
¿Por qué este sentimiento extraño y vago,
que yo mismo conozco un devaneo,
y busco aún su seductor halago?
¿Por qué aún fingirme amores y placeres
que cierto estoy de que serán mentira?
¿Por qué en pos de fantásticas mujeres
necio tal vez mi corazón delira,
si luego en vez de prados y de flores,
halla desiertos áridos y abrojos,
y en sus sandios o lúbricos amores
fastidio sólo encontrará y enojos?
Yo me arrojé, cual rápido cometa,
en alas de mi ardiente fantasía
doquier mi arrebatada mente inquieta
dichas y triunfos encontrar creía.
Yo me lancé con atrevido vuelo
fuera del mundo en la región etérea,
y hallé la duda, y el radiante cielo
vi convertirse en ilusión aérea.
Luego en la tierra la virtud, la gloria
busqué con ansia y delirante amor,
y hediondo polvo y deleznable escoria
mi fatigado espíritu encontró.
Mujeres vi de virginal limpieza
entre albas nubes de celeste lumbre;
yo las toqué, y en humo su pureza
trocarse vi, y en lodo y podredumbre.
Y encontré mi ilusión desvanecida,
y eterno e insaciable mi deseo.
Palpé la realidad y odié la vida:
sólo en la paz de los sepulcros creo.
Y busco aún y busco codicioso,
y aun deleites el alma finge y quiere;
pregunto, y un acento pavoroso
"¡Ay!, me responde, desespera y muere.
Muere, infeliz: la vida es un tormento,
un engaño el placer; no hay en la tierra
paz para ti, ni dicha, ni contento,
sino eterna ambición y eterna guerra.
Que así castiga Dios el alma osada
que aspira loca, en su delirio insano,
de la verdad para el mortal velada,
a descubrir el insondable arcano".
¡Oh, cesa! No, yo no quiero
ver más, ni saber ya nada;
harta mi alma y postrada,
sólo anhela descansar.
En mí muera el sentimiento,
pues ya murió mi ventura;
ni el placer ni la tristura
vuelvan mi pecho a turbar.
Pasad, pasad en óptica ilusoria,
y otras jovenes almas engañad;
nacaradas imágenes de gloria,
coronas de oro y laurel, pasad.
Pasad, pasad, mujeres voluptuosas,
con danza y algazara en confusión;
pasad como visiones vaporosas
sin conmover ni herir mi corazón.
Y aturdan mi revuelta fantasía
los brindis y el estruendo del festín,
y huya la noche y me sorprenda el día
en un letargo estúpido y sin fin.
Ven, Jarifa; tú has sufrido
como yo; tú nunca lloras.
Mas, ¡ay, triste! que no ignoras
cuán amarga es mi aflicción.
Una misma es nuestra pena,
en vano el llanto contienes...
Tú también, como yo, tienes
desgarrado el corazón.
- Se supone que Jarifa es una prostituta que sirve de pañuelo de lágrimas a Espronceda. Y es cierto que, en su desconsuelo y tristeza, se muestra totalmente misogeno. No es que Espronceda lo sea, pero los descalabros por él vivido le hace decir esas cosas. Espronceda, a veces, sufre porque realmente vive cosas dignas de hacer sufrir, pero otras veces, sufre porque su espíritu romántico y rebelde lo hace sufrir. El caso es que al final siempre sufre.
- Creo que Espronceda eligió la mejor forma de mostrar su rebeldía y de dejar constancia de ella: la escritura. Pero no sólo se limitó a ser rebelde en sus obras, fue rebelde en la vida y se murió justo cuando vio que esa rebeldía se iba a doblegar. ¿Cómo decía aquel actor norteamericano (ahora no recuerdo el nombre)? Decía algo así como que su ideal era disfrutar al máximo de la vida y hacer un bonito y joven cadaver (no era exactamente esto, pero creo que recoge la idea que él tenía). Bueno, pues, antes de él, los románticos ya lo habían hecho.
- El romántico no es el cursi, ser romántico (una vez ya hablamos sobre esto, creo), no es andar en un jardín de rosas, seleccionando pétalos para un libro de poemas. Eso es ser un cursi encantador.
El romanticismo es rebeldía. Rebeldía vista desde el siglo XVIII hacia el XIX. No es la rebeldía de decir que no a los padres, ni de portarse como un gamberro. El romántico genuino era rebelde frente a los preceptos impuestos, frente a la frialdad neoclásica. Esa rebeldía empujaba al romántico a eludir lo feo de lo real, por eso se inventaban mundos exóticos donde respirar mejor e imaginaban un oriente lleno de olores y odaliscas y sultanes (el modernismo toma luego todo ese mundo idealizado), o una idealizada Edad Media, llena de misterio y de encanto. Si el romántico huye de la realidad, no es porque no tiene los pies en el suelo, es porque quiere cambiarla, aunque sea a través de sus poemas o de sus leyendas (como Becquer).
Antonio Gala
Poeta español nacido en Córdoba en 1936 (hasta para esto hay dudas, porque según el registro civil de Brazastortas, en Ciudad Real, nació allí en 1930), sea como sea, Gala quiere ser cordobés y quiere haber nacido en el año 1936, los registros civiles al final no son nada más que burocracia.
Es licenciado en Derecho, Filosofía y Letras y Ciencias Políticas y Económicas. Ha cultivado todos los géneros literarios, incluidos el periodismo, el relato, el ensayo y el guión televisivo.
Ha obtenido numerosos premios: Calderón de la Barca, Nacional de Literatura, Adonais y Planeta, han sido sus galardones más significativos.
De su obra poética se destacan las siguientes publicaciones: Enemigo íntimo, Sonetos de La Zubia, Poemas de amor y Testamento Andaluz. Entre sus obras de teatro: Anillos para una dama, ¿Por qué corres, Ulises?, Petra Regalada, Samarkanda, Carmen, Carmen y La truhana.
Como novelista, género al que llegó tarde: El manuscrito carmesí, La pasión turca, Aguila bicéfala y La regla de tres.
La crítica, no siempre benevola con él, lo ha considerado a veces como 'escritor para mujeres' y quizás tenga parte de razón, pero en todo caso es un escritor para mujeres que también leen los hombres.
La pasión turca (fragmento)
" La gente aspira a encontrar su otra mitad en su ciudad, en su barrio, y hasta en su calle; no sé cómo no la buscan en su cama. Y no es así: cerca nos tropezamos con los humildes premios de consolación. Las medias naranjas verdaderas están lejos casi siempre y son costosas. Lo que hemos de pedir, además de encontrarlas, es que el hallazgo no se produzca demasiado tarde. "
NO POR AMOR
No por amor, no por tristeza,
no por la nueva soledad:
porque he olvidado ya tus ojos
hoy tengo ganas de llorar.
Se va a vida deshaciendo
y renaciendo sin cesar:
la ola del mar que nos salpica
no sabemos si viene o va.
La mañana teje su manto
que la noche destejerá.
Al corazón nunca le importa
quién se fue sino quién vendrá.
Tu eres mi vida y yo sabía
que eras mi vida de verdad,
pero te fuiste y estoy vivo.
y todo empieza una vez más.
Cuando llegaste estaba escrito
entre tus ojos el final..
Hoy he olvidado ya tus ojos
y tengo ganas de llorar..
ALHAMBRA (TESTAMENTO ANDALUZ)
Contra la llama, sólo la llama.
Contra el agua, la flor del arrayán.
Bajo los artesones constelados
pronunciaste mi nombre.
Repítelo. "Todo está mal". Repítelo.
"Es malo todo". Repite tú mi nombre.
Contra mi llama, sólo tu llama.
Se debate el amor, crepita, rasga, esquiva,
muerde, se encrespa
lo mismo que un cachorro
del que ignoramos si juega o nos devora...
Tu voz me dá la fuerza
contra la fuerza. Nómbrame y viviremos.
Necesaria es la muerte;
necesarios los dioses despreciables.
Pero si tú me nombras...
Ah, si tú me nombraras...
Más información:
http://www.cabezonet.com/canales/sociedad/poemas/gala_bio.php
Es licenciado en Derecho, Filosofía y Letras y Ciencias Políticas y Económicas. Ha cultivado todos los géneros literarios, incluidos el periodismo, el relato, el ensayo y el guión televisivo.
Ha obtenido numerosos premios: Calderón de la Barca, Nacional de Literatura, Adonais y Planeta, han sido sus galardones más significativos.
De su obra poética se destacan las siguientes publicaciones: Enemigo íntimo, Sonetos de La Zubia, Poemas de amor y Testamento Andaluz. Entre sus obras de teatro: Anillos para una dama, ¿Por qué corres, Ulises?, Petra Regalada, Samarkanda, Carmen, Carmen y La truhana.
Como novelista, género al que llegó tarde: El manuscrito carmesí, La pasión turca, Aguila bicéfala y La regla de tres.
La crítica, no siempre benevola con él, lo ha considerado a veces como 'escritor para mujeres' y quizás tenga parte de razón, pero en todo caso es un escritor para mujeres que también leen los hombres.
La pasión turca (fragmento)
" La gente aspira a encontrar su otra mitad en su ciudad, en su barrio, y hasta en su calle; no sé cómo no la buscan en su cama. Y no es así: cerca nos tropezamos con los humildes premios de consolación. Las medias naranjas verdaderas están lejos casi siempre y son costosas. Lo que hemos de pedir, además de encontrarlas, es que el hallazgo no se produzca demasiado tarde. "
NO POR AMOR
No por amor, no por tristeza,
no por la nueva soledad:
porque he olvidado ya tus ojos
hoy tengo ganas de llorar.
Se va a vida deshaciendo
y renaciendo sin cesar:
la ola del mar que nos salpica
no sabemos si viene o va.
La mañana teje su manto
que la noche destejerá.
Al corazón nunca le importa
quién se fue sino quién vendrá.
Tu eres mi vida y yo sabía
que eras mi vida de verdad,
pero te fuiste y estoy vivo.
y todo empieza una vez más.
Cuando llegaste estaba escrito
entre tus ojos el final..
Hoy he olvidado ya tus ojos
y tengo ganas de llorar..
ALHAMBRA (TESTAMENTO ANDALUZ)
Contra la llama, sólo la llama.
Contra el agua, la flor del arrayán.
Bajo los artesones constelados
pronunciaste mi nombre.
Repítelo. "Todo está mal". Repítelo.
"Es malo todo". Repite tú mi nombre.
Contra mi llama, sólo tu llama.
Se debate el amor, crepita, rasga, esquiva,
muerde, se encrespa
lo mismo que un cachorro
del que ignoramos si juega o nos devora...
Tu voz me dá la fuerza
contra la fuerza. Nómbrame y viviremos.
Necesaria es la muerte;
necesarios los dioses despreciables.
Pero si tú me nombras...
Ah, si tú me nombraras...
Más información:
http://www.cabezonet.com/canales/sociedad/poemas/gala_bio.php
Greguerías
Gómez de la Serna definió 'greguería' simplemente como la suma del humor y la metáfora. Normalmente lo que hace es inventar definiciones o describir cosas de forma inesperada. A simple vista muchas de las relaciones no tienen sentido, pero no es así. El autor sabe compaginar la musicalidad, la belleza de las palabras con el significado de éstas, puede ser que no sean los significados que aparecen en el diccionario, pero puede ser que los diccionarios estén equivocados y Ramón, desde su elefante, se burla de ellos, porque si las palabras no se usaran y no se jugara con ellas, el diccionario acabaría siendo un buen cementerio.
El libro es un pájaro con más de cien alas para volar.
Los rosales son poetas que quisieron ser rosales.
Escribir es que le dejen a uno llorar y reír a solas.
Los haikai son telegramas poéticos.
Al inventarse el cine las nubes paradas en las fotografías comenzaron a andar.
Cuando el escritor ha llegado a la vejez, es cuando sospecha que el artículo que está escribiendo lo escribió ya otra vez.
Tocar la trompeta es como beber música empinando el codo.
¡Qué partido saca el tenor de un bostezo!
La ópera es la verdad de la mentira, y el cine es la mentira de la verdad.
Es conmovedor en las óperas ver que cuando lloriquea la que canta todo el coro la consuela.
La luna es un banco de metáforas arruinado.
Los pianos de cola se abren como sigilosos cepos para cazar malos pianistas.
El tango está lleno de despedidas.
El escritor quiere escribir su mentira y escribe su verdad.
El de los platillos espera, con uno en alto, la orden de la batuta para despertar a los que se han dormido.
Sólo el poeta tiene reloj de luna.
Era un pintor tan viejo que se le habían quedado calvos los pinceles.
El libro es el salvavidas de la soledad.
El lector como la mujer ama más a quien más lo ha engañado.
Los tenores de ópera parecen algo más que tenores de ópera, pero no son más que tenores de ópera.
El poeta miraba tanto al cielo que le salió una nube en un ojo.
Al ver cómo se repiten trucos y mentiras en la pantalla nos preguntamos. ¿Es que los cómicos de cine no van al cine?
Ópera: enema fatal.
La O es la I después de comer.
La ü con diéresis es como la letra malabarista del abecedario.
Las palabras con puntos suspensivos resultan aderezadas con guisantes.
Los presos a través de la reja ven la libertad a la parrilla.
Los bostezos son oes que huyen.
Un tumulto es un bulto que les sale a las multitudes.
No tiene importancia que el cazador mate un pichón, sino que haya matado un vuelo.
El mejor destino que hay es el de "Supervisor de nubes" acostado en una hamaca mirando al cielo.
Para lo que más fuerza necesita el enfermo es para abrir el frasco de la medicina.
El fotógrafo nos coloca en la postura más difícil con la pretensión de que salgamos más naturales.
La mosca se posa sobre lo escrito, lo lee y se va como despreciando lo que ha leído. ¡Es el más exigente crítico literario!
La inmortalidad del cangrejo consiste en andar hacia atrás, rejuveneciéndose hacia el pasado.
¿Y si las hormigas fuesen ya los marcianos establecidos en la tierra?
Un centenario consiste en limpiar con un plumero el busto en yeso del centenariado.
Al repartir los puros el anfitrión, es como si premiase a los que se han portado bien en la mesa.
El libro es un pájaro con más de cien alas para volar.
Los rosales son poetas que quisieron ser rosales.
Escribir es que le dejen a uno llorar y reír a solas.
Los haikai son telegramas poéticos.
Al inventarse el cine las nubes paradas en las fotografías comenzaron a andar.
Cuando el escritor ha llegado a la vejez, es cuando sospecha que el artículo que está escribiendo lo escribió ya otra vez.
Tocar la trompeta es como beber música empinando el codo.
¡Qué partido saca el tenor de un bostezo!
La ópera es la verdad de la mentira, y el cine es la mentira de la verdad.
Es conmovedor en las óperas ver que cuando lloriquea la que canta todo el coro la consuela.
La luna es un banco de metáforas arruinado.
Los pianos de cola se abren como sigilosos cepos para cazar malos pianistas.
El tango está lleno de despedidas.
El escritor quiere escribir su mentira y escribe su verdad.
El de los platillos espera, con uno en alto, la orden de la batuta para despertar a los que se han dormido.
Sólo el poeta tiene reloj de luna.
Era un pintor tan viejo que se le habían quedado calvos los pinceles.
El libro es el salvavidas de la soledad.
El lector como la mujer ama más a quien más lo ha engañado.
Los tenores de ópera parecen algo más que tenores de ópera, pero no son más que tenores de ópera.
El poeta miraba tanto al cielo que le salió una nube en un ojo.
Al ver cómo se repiten trucos y mentiras en la pantalla nos preguntamos. ¿Es que los cómicos de cine no van al cine?
Ópera: enema fatal.
La O es la I después de comer.
La ü con diéresis es como la letra malabarista del abecedario.
Las palabras con puntos suspensivos resultan aderezadas con guisantes.
Los presos a través de la reja ven la libertad a la parrilla.
Los bostezos son oes que huyen.
Un tumulto es un bulto que les sale a las multitudes.
No tiene importancia que el cazador mate un pichón, sino que haya matado un vuelo.
El mejor destino que hay es el de "Supervisor de nubes" acostado en una hamaca mirando al cielo.
Para lo que más fuerza necesita el enfermo es para abrir el frasco de la medicina.
El fotógrafo nos coloca en la postura más difícil con la pretensión de que salgamos más naturales.
La mosca se posa sobre lo escrito, lo lee y se va como despreciando lo que ha leído. ¡Es el más exigente crítico literario!
La inmortalidad del cangrejo consiste en andar hacia atrás, rejuveneciéndose hacia el pasado.
¿Y si las hormigas fuesen ya los marcianos establecidos en la tierra?
Un centenario consiste en limpiar con un plumero el busto en yeso del centenariado.
Al repartir los puros el anfitrión, es como si premiase a los que se han portado bien en la mesa.
Aproximación muy lejana a los personajes homéricos
Héctor y Aquiles son más de la Iliada que de la Odisea, incluso aparecen más en referencias de la Eneida, sobre todo Hector (qué bellas aquella despedida de su mujer y de su hijo).
En cuanto a Elena, salió mejor parada de lo que se merece, porque es la representación viviente del engaño matrimonial. Primero pone Grecia patas arriba para elegir marido, y luego, cuando se casa con el infeliz de Menelao, lo engaña con el primer muchachito guapo y exótico que se le presenta. Hay otro mito que dice que en realidad Helena iba a la fuerza a Troya, y cuando, a mitad de camino, desembarcaron en Egipto para reponer de agua y víveres la nave, ella se quedó allá, y una diosa inventó una especie de fantasma, de sombra, que sería la que se fue con Paris a Troya. Esto todavía es peor, porque estar diez años matándose por una sombra, es casi digno de ciertas guerras actuales más que de un mito como Zeus manda.
Aquiles es cosa aparte (Canta, oh diosa, la colera maldita del Pelida Aquiles que tantos dolores causó entre los incontables aqueos, y que precipitó al Hades innumerables almas de valientes héroes y los hizo presas de perros y aves... más o menos, que la memoria a veces falla), Aquiles es la representación del Heroe, del antigüo 'regimen' aristocrático. Al pobre lo han dejado sin prometida (Ifigenia), lo han dejado sin su parte del botín y para colmo han matado a Patroclo (su amigo), no es extraño que el pobre estalle como un polvorín. También son hermosas aquellas palabras cuando decide retirarse de la lucha, irritadísimo porque se ha quedado sin botín, y le dice a Agamenón que lo único que le ha dado esa guerra ha sido disgusto y sinsabores y que más cuenta le hubiera traído no moverse de Ptía.
En cambio Odiseo es la representación de la modernidad, del nuevo hombre que va a sustituir a tanto héroe. Es el humano frente al semidios. Por eso que necesite recurrir al ingenio, frente a la fuerza que le era connatural al semidios.
En cuanto a Penélope, mentira parece que fuera la prima de Helena y de Clitemnestra, ella tan sumisa, tan fiel a su marido, y sus primas casquivanas, mentirosas, infieles y asesinas.
Para mí Polifemo tiene tanto de tonto como de grande, porque se deja engañar como un corderillo y luego va a llorarle a su papi.
Me gusta la escena en que Nausicaa descubre a Odiseo en la playa. Todo ese episodio es una novela bizantina, pena que el chico ya esté casado, pero son las cosas de la vida y Nausicaa se porta como toda una reina y lo deja partir.
Por supuesto la mejor escena para mí, claro, es el descenso a los infiernos. Es tan buena, que hasta Virgilio la imita y hace bajar a su Eneas.
Y luego la reacción de Argos (esta escena ya la puse en este foro), pura demostración de lealtad animal. Bellísima.
La Odisea es un libro de viajes, desde luego que sí, pero también tiene mucho de fábula y de lo que luego se llamaría novela (para el nombre de novela, aún faltaban como unos veinte o treinta siglos), pero en muchas de sus libros ya se ve lo que iba a ser la novela (por llamarla de algún modo) bizantina. En cambio la Iliada es un libro de guerra, de demostración bélica, de canto a la heroicidad. Esa diferencia tan grande entre la una y la otra es la que ha provocado esa polémica entre los que hablan de un autor y los que hablan de varios autores. Hay una frase en todos los libros de textos de latín que dice, traducida: 'Pisistrato fue el que reunió todos los libros de Homero que se encontraban dispersos' (ahora no recuerdo de quién es la cita, pero no es anónima, tiene autor). Pero, bueno, tampoco es el sitio para ahondar sobre estas cosas.
En cuanto a Elena, salió mejor parada de lo que se merece, porque es la representación viviente del engaño matrimonial. Primero pone Grecia patas arriba para elegir marido, y luego, cuando se casa con el infeliz de Menelao, lo engaña con el primer muchachito guapo y exótico que se le presenta. Hay otro mito que dice que en realidad Helena iba a la fuerza a Troya, y cuando, a mitad de camino, desembarcaron en Egipto para reponer de agua y víveres la nave, ella se quedó allá, y una diosa inventó una especie de fantasma, de sombra, que sería la que se fue con Paris a Troya. Esto todavía es peor, porque estar diez años matándose por una sombra, es casi digno de ciertas guerras actuales más que de un mito como Zeus manda.
Aquiles es cosa aparte (Canta, oh diosa, la colera maldita del Pelida Aquiles que tantos dolores causó entre los incontables aqueos, y que precipitó al Hades innumerables almas de valientes héroes y los hizo presas de perros y aves... más o menos, que la memoria a veces falla), Aquiles es la representación del Heroe, del antigüo 'regimen' aristocrático. Al pobre lo han dejado sin prometida (Ifigenia), lo han dejado sin su parte del botín y para colmo han matado a Patroclo (su amigo), no es extraño que el pobre estalle como un polvorín. También son hermosas aquellas palabras cuando decide retirarse de la lucha, irritadísimo porque se ha quedado sin botín, y le dice a Agamenón que lo único que le ha dado esa guerra ha sido disgusto y sinsabores y que más cuenta le hubiera traído no moverse de Ptía.
En cambio Odiseo es la representación de la modernidad, del nuevo hombre que va a sustituir a tanto héroe. Es el humano frente al semidios. Por eso que necesite recurrir al ingenio, frente a la fuerza que le era connatural al semidios.
En cuanto a Penélope, mentira parece que fuera la prima de Helena y de Clitemnestra, ella tan sumisa, tan fiel a su marido, y sus primas casquivanas, mentirosas, infieles y asesinas.
Para mí Polifemo tiene tanto de tonto como de grande, porque se deja engañar como un corderillo y luego va a llorarle a su papi.
Me gusta la escena en que Nausicaa descubre a Odiseo en la playa. Todo ese episodio es una novela bizantina, pena que el chico ya esté casado, pero son las cosas de la vida y Nausicaa se porta como toda una reina y lo deja partir.
Por supuesto la mejor escena para mí, claro, es el descenso a los infiernos. Es tan buena, que hasta Virgilio la imita y hace bajar a su Eneas.
Y luego la reacción de Argos (esta escena ya la puse en este foro), pura demostración de lealtad animal. Bellísima.
La Odisea es un libro de viajes, desde luego que sí, pero también tiene mucho de fábula y de lo que luego se llamaría novela (para el nombre de novela, aún faltaban como unos veinte o treinta siglos), pero en muchas de sus libros ya se ve lo que iba a ser la novela (por llamarla de algún modo) bizantina. En cambio la Iliada es un libro de guerra, de demostración bélica, de canto a la heroicidad. Esa diferencia tan grande entre la una y la otra es la que ha provocado esa polémica entre los que hablan de un autor y los que hablan de varios autores. Hay una frase en todos los libros de textos de latín que dice, traducida: 'Pisistrato fue el que reunió todos los libros de Homero que se encontraban dispersos' (ahora no recuerdo de quién es la cita, pero no es anónima, tiene autor). Pero, bueno, tampoco es el sitio para ahondar sobre estas cosas.
Una simple flor
"Hace muchos, muchísimos años, tantos que ni los más viejos lo vieron; y en un país muy, muy lejano, tan lejano que ni se conoce, sucedió algo, algo que en sí mismo no fue muy llamativo, ni excesivamente espectacular: nació una flor. Pero era la flor más bella jamás contemplada por ojos humanos. Una flor digna de ser admirada sólo por los inmortales.
Quienes la vieron quedaron fascinados. Cuando fueron preguntados por la flor, unos dijeron que era blanca, otros que tenía el más bello tono rojo que se viera en una plata, otros que su azul asombraba por lo inusitado, algunos hablaban sobre sus tonos anacarados. Unos decían que tenía cuatro petalos, otros que sus petalos eran incontables...
Para cada uno, la flor fue diferente, para todos lo más hermoso que había orcurrido en sus vidas.
Los habitantes de aquel lejano país no dejaban de admirar, de alabar su maravillosa flor.
Tan entusiasmados estaban mirándola que se olvidaron de cuidarla.
Un día, uno de sus petalos cayó al suelo...
Todos se lamentaron cuando iban viendo caer un petalo tras otro, pero ninguno regó la flor, ni le cambió la tierra sobre la que se apoyaba, ni la protegió del frío...
La flor acabó secándose. Hombres y mujeres se culpaban los unos a los otros, en realidad nadie había hecho nada para conservar aquel magnífico regalo.
Igual que sucedió entonces, en aquel tiempo, en aquel lejano país, con aquella flor, nos olvidamos de cuidar las cosas hermosas que tenemos, y cuando vemos que vamos a perderlas nos limitamos a llorar y a sufrir, pero no hacemos gran cosa por solucionar el problema. Así ocurre con el amor, la amistad, la paz... y un día descubrimos que ya no tenemos petalos que admirar."
1999 - MIMR
Quienes la vieron quedaron fascinados. Cuando fueron preguntados por la flor, unos dijeron que era blanca, otros que tenía el más bello tono rojo que se viera en una plata, otros que su azul asombraba por lo inusitado, algunos hablaban sobre sus tonos anacarados. Unos decían que tenía cuatro petalos, otros que sus petalos eran incontables...
Para cada uno, la flor fue diferente, para todos lo más hermoso que había orcurrido en sus vidas.
Los habitantes de aquel lejano país no dejaban de admirar, de alabar su maravillosa flor.
Tan entusiasmados estaban mirándola que se olvidaron de cuidarla.
Un día, uno de sus petalos cayó al suelo...
Todos se lamentaron cuando iban viendo caer un petalo tras otro, pero ninguno regó la flor, ni le cambió la tierra sobre la que se apoyaba, ni la protegió del frío...
La flor acabó secándose. Hombres y mujeres se culpaban los unos a los otros, en realidad nadie había hecho nada para conservar aquel magnífico regalo.
Igual que sucedió entonces, en aquel tiempo, en aquel lejano país, con aquella flor, nos olvidamos de cuidar las cosas hermosas que tenemos, y cuando vemos que vamos a perderlas nos limitamos a llorar y a sufrir, pero no hacemos gran cosa por solucionar el problema. Así ocurre con el amor, la amistad, la paz... y un día descubrimos que ya no tenemos petalos que admirar."
1999 - MIMR
10 de enero de 2005
A estas alturas, decir de los Goytisolo que todos fueron y son grandes escritores no es nada nuevo, decir que todos llevaron una vida aburguesada e intelectual, a la par que con bastantes problemas de índole personal, tampoco es nuevo. A veces, parece que vivir ciertas cosas hace que los sentidos se despierten y ello beneficia a la literatura. José Agustín decía en Palabras para Julia que la vida vale la pena vivirla, sin embargo, él no encontró mejor salida que su suicidio. “Si tuviera que vivir todo lo que he vivido, preferiría no volver a vivirlo”, había dicho poco antes. Sus poemas, fuera de toda regla académica y de todo grupo, estaban llenos de sufrimiento y de humanos sentimientos.
EL OFICIO DEL POETA
Contemplar las palabras
sobre el papel escritas,
medirlas, sopesar
su cuerpo en el conjunto
del poema, y después,
igual que un artesano,
separarse a mirar
cómo la luz emerge
de la sutil textura.
Así es el viejo oficio
del poeta, que comienza
en la idea, en el soplo
sobre el polvo infinito
de la memoria, sobre
la experiencia vivida,
la historia, los deseos,
las pasiones del hombre.
La materia del canto
nos lo ha ofrecido el pueblo
con su voz. Devolvamos
las palabras reunidas
a su auténtico dueño.
PALABRAS PARA JULIA
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
EL OFICIO DEL POETA
Contemplar las palabras
sobre el papel escritas,
medirlas, sopesar
su cuerpo en el conjunto
del poema, y después,
igual que un artesano,
separarse a mirar
cómo la luz emerge
de la sutil textura.
Así es el viejo oficio
del poeta, que comienza
en la idea, en el soplo
sobre el polvo infinito
de la memoria, sobre
la experiencia vivida,
la historia, los deseos,
las pasiones del hombre.
La materia del canto
nos lo ha ofrecido el pueblo
con su voz. Devolvamos
las palabras reunidas
a su auténtico dueño.
PALABRAS PARA JULIA
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Breve apunte sobre la evolución de Borges
Qué pena de Borges, que cuando se iba a morir prefiriera hacerlo en una tierra extraña, en la que él se había sentido más feliz que en ninguna otra... claro que leyendo las opiniones que sobre él se vierten en este foro, no me extraña nada.
Si echamos una mirada rápida sobre la vida política de Borges, perdonen los argentinos, porque una española se ocupe de estas cosas, podríamos decir de él que evolucionó como muchos otros intelectuales de su época: tuvo simpatia por revolución rusa (al menos él pensó en su juventud que intelectualmente los revolucionarios rusos eran perfectos, puro romanticismo juvenil), él se definía anarquista; era antiperonista acerrimo y luego fue anticomunista, ahora me pregunto yo, ¿todos los de derechas son facistas? Yo creía que no, pero claro hay cosas que sólo conozco por referencias, y tengo la sinceridad de decirlo.
Por otra parte, ¿no les parece que hay autores tan magistrales y con obras tan excelentes que deben quedar por encima de prejuicios vacuos? curiosamente hay escritores bastante mediocres, de los que nadie dice nada de su vida personal. ¿Por qué será?
Si echamos una mirada rápida sobre la vida política de Borges, perdonen los argentinos, porque una española se ocupe de estas cosas, podríamos decir de él que evolucionó como muchos otros intelectuales de su época: tuvo simpatia por revolución rusa (al menos él pensó en su juventud que intelectualmente los revolucionarios rusos eran perfectos, puro romanticismo juvenil), él se definía anarquista; era antiperonista acerrimo y luego fue anticomunista, ahora me pregunto yo, ¿todos los de derechas son facistas? Yo creía que no, pero claro hay cosas que sólo conozco por referencias, y tengo la sinceridad de decirlo.
Por otra parte, ¿no les parece que hay autores tan magistrales y con obras tan excelentes que deben quedar por encima de prejuicios vacuos? curiosamente hay escritores bastante mediocres, de los que nadie dice nada de su vida personal. ¿Por qué será?
Yerma de García Lorca
"¿De dónde vienes, amor, mi niño?
«De la cresta del duro frío.»
(Enhebra la aguja)
¿Qué necesitas, amor, mi niño?
«La tibia tela de tu vestido.»
¡Que se agiten las ramas al sol
y salten las fuentes alrededor!
(Como si hablara con un niño.)
En el patio ladra el perro,
en los árboles canta el viento.
Los bueyes mugen al boyero
y la luna me riza los cabellos.
¿Qué pides, niño, desde tan lejos?
(Pausa)
«Los blancos montes que hay en tu pecho.»
¡Que se agiten las ramas al sol
y salten las fuentes alrededor!
(Cosiendo)
Te diré, niño mío, que sí.
Tronchada y rota soy para ti.
¡Cómo me duele esta cintura
donde tendrás primera cuna!
¿Cuándo, mi niño, vas a venir?
(Pausa)
«Cuando tu carne huela a jazmín.
¡Que se agiten las ramas al sol
y salten las fuentes alrededor!"
Yerma es una mujer que desea con todo su alma tener un hijo, piensa que ella es esteril, pero un día le dicen que no, que el esteril es su marido y que si lo deja y va con otro hombre tendrá el hijo que ella tanto ansía. Sin embargo, opta por quedarse con su marido, no por amor, sino por resignación. Sabiendo que de esta manera nunca tendrá a su hijo entre los brazos. Esta es la historia. Pero detrás de Yerma hay algo más, Yerma es un poco Federico.
Yerma no tiene desperdicio en ningún momento, es una de las obras cumbres de Lorca, para mi gusto ésta, La casa de Bernarda Alba y Bodas de sangre, cuál de ellas mejor escrita, cuál de ellas, más hermosa.
Pero uno de los momentos más solemnes de la obra es esta escena en la que Yerma se resigna a su suerte, esteril y vacía por dentro antes de perder la honra. Es un sentimiento tan profundo que a veces, en un mundo como el actual, donde se compra y vende valores morales, se nos escapa.
"VIEJA. Pero tú tienes pies para marcharte de tu casa.
YERMA ¿Para marcharme?
VIEJA. Cuando te vi en la romería me dio un vuelco el corazón. Aquí vienen las mujeres a conocer hombres nuevos y el Santo hace el milagro. Mi hijo está sentado detrás de la ermita esperándote. Mi casa necesita una mujer. Vete con él y viviremos los tres juntos. Mi hijo sí es de sangre. Como yo. Si entras en mi casa, todavía queda olor de cunas. La ceniza de tu colcha se te volverá pan y sal para las crías. Anda. No te importe la gente. Y, en cuanto a tu marido, hay en mi casa entrañas y herramientas para que no cruce siquiera la calle.
YERMA. Calla, calla. ¡Si no es eso! Nunca lo haría. Yo no puedo ir a buscar. ¿Te figuras que puedo conocer otro hombre? ¿Dónde pones mi honra? El agua no se puede volver atrás, ni la luna llena sale a mediodía. Vete. Por el camino que voy seguiré. ¿Has pensado en serio que yo me pueda doblar a otro hombre? ¿Que yo vaya a pedirle lo que es mío como una esclava? Conóceme, para que nunca me hables más. Yo no busco.
VIEJA. Cuando se tiene sed, se agradece el agua.
YERMA. Yo soy como un campo seco donde caben arando mil pares de bueyes, y lo que tú me das es un pequeño vaso de agua de pozo. Lo mío es dolor que ya no está en las carnes.
VIEJA. (Fuerte.) Pues sigue así. Por tu gusto es. Como los cardos del secano. Pinchosa, marchita.
YERMA. (Fuerte.) Marchita sí, ¡ya lo sé! ¡Marchita! No es preciso que me lo refriegues por la boca. No vengas a solazarte, como los niños pequeños en la agonía de un animalito. Desde que me casé estoy dándole vueltas a esta palabra, pero es la primera vez que la oigo, la primera vez que me la dicen en la cara. La primera vez que veo que es verdad."
«De la cresta del duro frío.»
(Enhebra la aguja)
¿Qué necesitas, amor, mi niño?
«La tibia tela de tu vestido.»
¡Que se agiten las ramas al sol
y salten las fuentes alrededor!
(Como si hablara con un niño.)
En el patio ladra el perro,
en los árboles canta el viento.
Los bueyes mugen al boyero
y la luna me riza los cabellos.
¿Qué pides, niño, desde tan lejos?
(Pausa)
«Los blancos montes que hay en tu pecho.»
¡Que se agiten las ramas al sol
y salten las fuentes alrededor!
(Cosiendo)
Te diré, niño mío, que sí.
Tronchada y rota soy para ti.
¡Cómo me duele esta cintura
donde tendrás primera cuna!
¿Cuándo, mi niño, vas a venir?
(Pausa)
«Cuando tu carne huela a jazmín.
¡Que se agiten las ramas al sol
y salten las fuentes alrededor!"
Yerma es una mujer que desea con todo su alma tener un hijo, piensa que ella es esteril, pero un día le dicen que no, que el esteril es su marido y que si lo deja y va con otro hombre tendrá el hijo que ella tanto ansía. Sin embargo, opta por quedarse con su marido, no por amor, sino por resignación. Sabiendo que de esta manera nunca tendrá a su hijo entre los brazos. Esta es la historia. Pero detrás de Yerma hay algo más, Yerma es un poco Federico.
Yerma no tiene desperdicio en ningún momento, es una de las obras cumbres de Lorca, para mi gusto ésta, La casa de Bernarda Alba y Bodas de sangre, cuál de ellas mejor escrita, cuál de ellas, más hermosa.
Pero uno de los momentos más solemnes de la obra es esta escena en la que Yerma se resigna a su suerte, esteril y vacía por dentro antes de perder la honra. Es un sentimiento tan profundo que a veces, en un mundo como el actual, donde se compra y vende valores morales, se nos escapa.
"VIEJA. Pero tú tienes pies para marcharte de tu casa.
YERMA ¿Para marcharme?
VIEJA. Cuando te vi en la romería me dio un vuelco el corazón. Aquí vienen las mujeres a conocer hombres nuevos y el Santo hace el milagro. Mi hijo está sentado detrás de la ermita esperándote. Mi casa necesita una mujer. Vete con él y viviremos los tres juntos. Mi hijo sí es de sangre. Como yo. Si entras en mi casa, todavía queda olor de cunas. La ceniza de tu colcha se te volverá pan y sal para las crías. Anda. No te importe la gente. Y, en cuanto a tu marido, hay en mi casa entrañas y herramientas para que no cruce siquiera la calle.
YERMA. Calla, calla. ¡Si no es eso! Nunca lo haría. Yo no puedo ir a buscar. ¿Te figuras que puedo conocer otro hombre? ¿Dónde pones mi honra? El agua no se puede volver atrás, ni la luna llena sale a mediodía. Vete. Por el camino que voy seguiré. ¿Has pensado en serio que yo me pueda doblar a otro hombre? ¿Que yo vaya a pedirle lo que es mío como una esclava? Conóceme, para que nunca me hables más. Yo no busco.
VIEJA. Cuando se tiene sed, se agradece el agua.
YERMA. Yo soy como un campo seco donde caben arando mil pares de bueyes, y lo que tú me das es un pequeño vaso de agua de pozo. Lo mío es dolor que ya no está en las carnes.
VIEJA. (Fuerte.) Pues sigue así. Por tu gusto es. Como los cardos del secano. Pinchosa, marchita.
YERMA. (Fuerte.) Marchita sí, ¡ya lo sé! ¡Marchita! No es preciso que me lo refriegues por la boca. No vengas a solazarte, como los niños pequeños en la agonía de un animalito. Desde que me casé estoy dándole vueltas a esta palabra, pero es la primera vez que la oigo, la primera vez que me la dicen en la cara. La primera vez que veo que es verdad."
La tienda del herbolario de Valle-Inclán
Este poema es el último de su libro de poemas La pipa de Kif, del año 1919. En este libro, Valle Inclán llega a los máximos extremos del esperpento (en Luces de Bohemia, Valle nos dice qué es el esperpento, en una magnífica escena).
No sé por qué presiento que algunos cuando piensan en Valle no recuerdan nada más que al Marqués de Bradomín. Sin embargo, el Valle auténtico, el real, el de carne y hueso es este otro. Sumergido en un mundo bohemio, visitante asiduo del herbolario (y no para comprar precisamente regaliz para la tos). Es de este Valle-Inclán del que surgieron sus más logradas obras.
Personalmente, y esto lo digo por cierto nick, que me lo preguntaba más abajo, prefiero la sencillez y cotidianidad de Machado, me siento más cercana a él. No dejo de valorar la poesía de Valle, pero prefiero su teatro. Tanto como el teatro de Lorca, aunque, de vuelta a las opiniones personales, si tuviera que hacer una selección de obras de teatro, en ella incluiría más obras de Lorca que de Valle. Los sentimientos que Lorca expresa en su teatro son universales, los de Valle no lo son tanto, en mi opinión, claro está. Aunque, y siempre hay excepciones, uno de los mejores personajes de la dramaturgia española sea Max Estrella.
Lo que sí es cierto es que las comparaciones son odiosas, tanto como quienes las proponen, así que mejor decir que cada uno dentro de lo suyo, fue genial y que por eso ocupan el lugar que hoy ocupan dentro de la literatura universal.
CLAVE XVII
LA TIENDA DEL HERBOLARIO
Aquella cueva del herbolario
se me ofrecía como un breviario.
Lleno de goces y de visiones
cálidas: sierpes y tentaciones.
¡Y tan oscura! Daban su esencia
las yerbas. Era llena de ciencia.
Embalsamado breviario, abierto
sobre las sombras de un hondo huerto.
Clave de aromas que en sí condensa
del universo la visión densa.
1
Yerba del Hombre de la Montaña,
el Santo Oficio te halló en España.
Cáñamos verdes son de alumbrados,
monjas que vuelan y excomulgados.
Son ciencia negra de la Caldea
con que embrujada fue Melibea.
2
¡Canela en rama! ¡Tabaco en rolla!
Visión de Cuba, canción criolla.
Lentos guitarros, lentos danzones,
negros bozales y cimarrones.
Rejas morunas, rosas bermejas,
olor de senos tras de las rejas.
Olor divino de la mulata
que trae un recuerdo del Mahabarata.
Ardiente esencia de la canela
(¡canela! Encomio de la mozuela).
3
¡El Heliotropo! Tan eclatante
con su académico griego pedante.
¡Los girasoles! Incas trofeos,
mito de mitos indo-caldeos.
Y el otro Helio-Tropo morado
de flor humilde, muy esenciado.
El buen amigo de las solanas
viejas, y huésped de las ventanas.
Por veces muere de un arrebato,
dicen que es cuando lo riega el gato.
(Siempre hay un gato que ronda el tiesto,
mueve la cola y arruga el gesto,
husmea el griego de la Academia
y lo aniquila con su blasfemia.)
4
¡Coca! A tu arcana norma energética
rimo estas prosas de apologética.
¡Coca! Epopeya del Araucano
que al indio triste torna espartano.
Lima virreina, Lima la lueña,
no es bizantina porque es tu dueña.
Mordió Pizarro tu fibra dura
y se hizo uno con su armadura.
Alzó ciudades, cavó tesoros,
tuvo mujeres como los moros.
Hizo la guerra que hace el creyente,
fue tan avaro como valiente.
Y cachicuerno como el cuchillo
con que a los puercos mató en Trujillo.
(Tuvo en las Indias las mismas manos,
allá son reyes y acá marranos.)
5
¡Xalapa! Iglesias y costanillas,
tras de las bardas uno en cuclillas.
6
¡Campeche! Sedes. Frondas de loros.
Pintados vuelos de tocoloros.
Flautas que encantan a las serpientes,
rostros greñudos de blancos dientes.
¡Viejo Tlaxcala! ¡Boca de enigma!
¿Por qué a la sierpe torna benigna
tu flauta?¿Acaso llegas de Oriente,
flauta que encantas a la serpiente?
¡Mar de esmeralda! ¡Bosques con monos!
¡Haciendas de indios! ¡Blancos patronos!
7
¡La Pita! Verde que en cadmio quiebra
con un remedo de la culebra.
Zumo de pita. Pulque. Placeres
de Baco, y celo por las mujeres.
Melancolía del indio. Pena
de los que arrastran una cadena.
¡La Pulquería! Lento guitarro.
Bailes lascivos. Roto de un charro.
(Pulque: brebaje de gusto adusto
que el indio encuentra muy de su gusto.)
8
¡Cacao! Afrodita jardín del puma
y chocolate de Moctezuma.
El chocolate -parece cuento-
no lo inventaron en un convento.
Unos lo achacan a los Aztecas,
disputan otros si Chucumecas.
Hay sus dos credos con sus dos papas.
¡Si fue en Tabasco! ¡Si fue en Chiapas!
(Cacao en la lengua del Anahuac
es pan de dioses, o Cacahuac.
Y el nombre sabio sigue la broma,
cacao en la lengua griega: Theobroma.)
9
¡Té paraguayo del Picomayo!
Al mate dicen té paraguayo.
El mate amargo. Viento pampero.
Las vidalitas en el potrero.
Barbas caprinas, rostro cobrizo,
largas miradas de adusto hechizo.
Viejas de negra teta colgante,
de algún armenio la sombra errante.
Galopa el gaucho. Lazo tendido,
caballo al viento y un alarido.
Es el compadre que en el bochinche
dice al compadre: -Vea no lo pinche.
La Pulpería La Montonera.
La pampa enorme con su sonsera.
(¡Mate! Una negra con su canción
cebaba el mate. Yo era el patrón.)
10
¡Adormideras! Feliz neblina,
humo de opio que ama la China.
El opio evoca sueños azules,
lacas, tortugas, leves chaúles.
Ojos pintados, pies imposibles,
lacias coletas, sables terribles.
Verdes dragones, sombras chinescas,
trágicas farsas funambulescas.
Genuflexiones de Mandarines,
sabias princesas en palanquines.
Y nombres largos como poemas
que evocan flores, astros y gemas.
11
¡Verdes venenos!¡Yerbas letales
de Paraísos Artificiales!
A todos vence la marihuana,
que da la ciencia del Ramayana.
¡Oh! Marihuana, verde neumónica,
cannabis índica et babilónica.
Abres el sésamo de la alegría,
cáñamo verde, kif de Turquía.
Yerba del Viejo de la Montaña,
el Santo Oficio te halló en España.
Yerba que inicias a los faquires,
llena de goces y Díes Ires.
¡Verde esmeralda -loa el poeta
persa- tu verde vistió el profeta!
(Kif -yerba verde del persa- es
el achisino bhang bengalés.
Charas que fuma sobre el diván,
entre odaliscas, el Gran Sultán.)
FINIS
Se apagó el fuego de mi cachimba,
y no consigo ver una letra.
Mientras enciendo -taramba y timba
tumba y taramba- pongo una &.
No sé por qué presiento que algunos cuando piensan en Valle no recuerdan nada más que al Marqués de Bradomín. Sin embargo, el Valle auténtico, el real, el de carne y hueso es este otro. Sumergido en un mundo bohemio, visitante asiduo del herbolario (y no para comprar precisamente regaliz para la tos). Es de este Valle-Inclán del que surgieron sus más logradas obras.
Personalmente, y esto lo digo por cierto nick, que me lo preguntaba más abajo, prefiero la sencillez y cotidianidad de Machado, me siento más cercana a él. No dejo de valorar la poesía de Valle, pero prefiero su teatro. Tanto como el teatro de Lorca, aunque, de vuelta a las opiniones personales, si tuviera que hacer una selección de obras de teatro, en ella incluiría más obras de Lorca que de Valle. Los sentimientos que Lorca expresa en su teatro son universales, los de Valle no lo son tanto, en mi opinión, claro está. Aunque, y siempre hay excepciones, uno de los mejores personajes de la dramaturgia española sea Max Estrella.
Lo que sí es cierto es que las comparaciones son odiosas, tanto como quienes las proponen, así que mejor decir que cada uno dentro de lo suyo, fue genial y que por eso ocupan el lugar que hoy ocupan dentro de la literatura universal.
CLAVE XVII
LA TIENDA DEL HERBOLARIO
Aquella cueva del herbolario
se me ofrecía como un breviario.
Lleno de goces y de visiones
cálidas: sierpes y tentaciones.
¡Y tan oscura! Daban su esencia
las yerbas. Era llena de ciencia.
Embalsamado breviario, abierto
sobre las sombras de un hondo huerto.
Clave de aromas que en sí condensa
del universo la visión densa.
1
Yerba del Hombre de la Montaña,
el Santo Oficio te halló en España.
Cáñamos verdes son de alumbrados,
monjas que vuelan y excomulgados.
Son ciencia negra de la Caldea
con que embrujada fue Melibea.
2
¡Canela en rama! ¡Tabaco en rolla!
Visión de Cuba, canción criolla.
Lentos guitarros, lentos danzones,
negros bozales y cimarrones.
Rejas morunas, rosas bermejas,
olor de senos tras de las rejas.
Olor divino de la mulata
que trae un recuerdo del Mahabarata.
Ardiente esencia de la canela
(¡canela! Encomio de la mozuela).
3
¡El Heliotropo! Tan eclatante
con su académico griego pedante.
¡Los girasoles! Incas trofeos,
mito de mitos indo-caldeos.
Y el otro Helio-Tropo morado
de flor humilde, muy esenciado.
El buen amigo de las solanas
viejas, y huésped de las ventanas.
Por veces muere de un arrebato,
dicen que es cuando lo riega el gato.
(Siempre hay un gato que ronda el tiesto,
mueve la cola y arruga el gesto,
husmea el griego de la Academia
y lo aniquila con su blasfemia.)
4
¡Coca! A tu arcana norma energética
rimo estas prosas de apologética.
¡Coca! Epopeya del Araucano
que al indio triste torna espartano.
Lima virreina, Lima la lueña,
no es bizantina porque es tu dueña.
Mordió Pizarro tu fibra dura
y se hizo uno con su armadura.
Alzó ciudades, cavó tesoros,
tuvo mujeres como los moros.
Hizo la guerra que hace el creyente,
fue tan avaro como valiente.
Y cachicuerno como el cuchillo
con que a los puercos mató en Trujillo.
(Tuvo en las Indias las mismas manos,
allá son reyes y acá marranos.)
5
¡Xalapa! Iglesias y costanillas,
tras de las bardas uno en cuclillas.
6
¡Campeche! Sedes. Frondas de loros.
Pintados vuelos de tocoloros.
Flautas que encantan a las serpientes,
rostros greñudos de blancos dientes.
¡Viejo Tlaxcala! ¡Boca de enigma!
¿Por qué a la sierpe torna benigna
tu flauta?¿Acaso llegas de Oriente,
flauta que encantas a la serpiente?
¡Mar de esmeralda! ¡Bosques con monos!
¡Haciendas de indios! ¡Blancos patronos!
7
¡La Pita! Verde que en cadmio quiebra
con un remedo de la culebra.
Zumo de pita. Pulque. Placeres
de Baco, y celo por las mujeres.
Melancolía del indio. Pena
de los que arrastran una cadena.
¡La Pulquería! Lento guitarro.
Bailes lascivos. Roto de un charro.
(Pulque: brebaje de gusto adusto
que el indio encuentra muy de su gusto.)
8
¡Cacao! Afrodita jardín del puma
y chocolate de Moctezuma.
El chocolate -parece cuento-
no lo inventaron en un convento.
Unos lo achacan a los Aztecas,
disputan otros si Chucumecas.
Hay sus dos credos con sus dos papas.
¡Si fue en Tabasco! ¡Si fue en Chiapas!
(Cacao en la lengua del Anahuac
es pan de dioses, o Cacahuac.
Y el nombre sabio sigue la broma,
cacao en la lengua griega: Theobroma.)
9
¡Té paraguayo del Picomayo!
Al mate dicen té paraguayo.
El mate amargo. Viento pampero.
Las vidalitas en el potrero.
Barbas caprinas, rostro cobrizo,
largas miradas de adusto hechizo.
Viejas de negra teta colgante,
de algún armenio la sombra errante.
Galopa el gaucho. Lazo tendido,
caballo al viento y un alarido.
Es el compadre que en el bochinche
dice al compadre: -Vea no lo pinche.
La Pulpería La Montonera.
La pampa enorme con su sonsera.
(¡Mate! Una negra con su canción
cebaba el mate. Yo era el patrón.)
10
¡Adormideras! Feliz neblina,
humo de opio que ama la China.
El opio evoca sueños azules,
lacas, tortugas, leves chaúles.
Ojos pintados, pies imposibles,
lacias coletas, sables terribles.
Verdes dragones, sombras chinescas,
trágicas farsas funambulescas.
Genuflexiones de Mandarines,
sabias princesas en palanquines.
Y nombres largos como poemas
que evocan flores, astros y gemas.
11
¡Verdes venenos!¡Yerbas letales
de Paraísos Artificiales!
A todos vence la marihuana,
que da la ciencia del Ramayana.
¡Oh! Marihuana, verde neumónica,
cannabis índica et babilónica.
Abres el sésamo de la alegría,
cáñamo verde, kif de Turquía.
Yerba del Viejo de la Montaña,
el Santo Oficio te halló en España.
Yerba que inicias a los faquires,
llena de goces y Díes Ires.
¡Verde esmeralda -loa el poeta
persa- tu verde vistió el profeta!
(Kif -yerba verde del persa- es
el achisino bhang bengalés.
Charas que fuma sobre el diván,
entre odaliscas, el Gran Sultán.)
FINIS
Se apagó el fuego de mi cachimba,
y no consigo ver una letra.
Mientras enciendo -taramba y timba
tumba y taramba- pongo una &.
7 de enero de 2005
De caballos
Me gusta la idea de buscar poemas que traten de un mismo tema y ver cómo lo trata cada uno y qué aspectos se destaca y los diferencian. Esta canción de Horacio Guarany creo que merece estar aquí.
CABALLO QUE NO GALOPA
Horacio Guarany (Argentina)
Caballo que no galopa
va derecho al pisadero
y al que lo topa la muerte
va derechito al infierno
Andar sólo y galopando
como quien se va perdiendo
con el alma dolorida
caminito de los cerros
Andar solo y galopando
como quien se va nomás
las lágrimas bajo el poncho
porque no es de hombre llorar
(Estribillo)
Mi caballito querido
ésta te pido nomás
nos han echado los perros
pero no me han de alcanzar
Caballo que no galopa
va derecho al pisadero
estrella que no hace noche
se alumbra con el lucero
Soy jinete de la noche
voy galopando hacia el alba
ando lejos de mi tierra
por no vender mi guitarra
Soy jinete de la noche
algún día aclarará
sólo le pido a mi tierra
que no me quiera olvidar.
Lorca, imposible que no aparezca.
CANCIÓN DEL JINETE (de Lorca)
Córdoba.
Lejana y sola.
Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.
Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.
¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay que la muerte me espera,
antes de llegar a Córdoba!
Córdoba.
Lejana y sola.
Y, por Dios, que no podía faltar en esta selección de poesía caballar, una de las coplas más tarareadas en España desde que su autor, Ramón Perelló, la escribiera (por supuesto, la cantó Estrellita Castro, no faltaría más). Este poeta, bastante comprometido con los movimientos anarquistas durante la república y la guerra civil, nació en La Unión, un pueblecito minero de la provincia de Murcia, pero fue uno de los mejores representantes de la copla y de la canción andaluza. Al fin y al cabo, ¿qué es la geografía?
Por supuesto, la jaca es, como el caballo, representante de la libertad, de la fuerza de la naturaleza, es lo que une al hombre con la tierra.
MI JACA
Er tronío, la guapeza y la solera,
y el embrujo de la noche sevillana
no lo cambio por la gracia cortijera
y er trapío de mi jaca jerezana.
A su grupa voy lo mismo que una reina
con espuelas de diamantes a los piés,
que luciera por corona y como peina,
que luciera por corona y como peina
la majeza der sombrero cordobés.
Mi jaca
galopa y corta el viento
cuando pasa por el puerto
caminito de Jerez.
La quiero
lo mismito que ar gitano
que me está dando tormentos
por curpita del queré.
Mi jaca
galopa y corta el viento
cuando pasa por el puerto
caminito de Jerez.
A la grupa de mi jaca jerezana
voy mesiéndome artanera y orgullosa,
como mece el aire por mi ventana
los geranios, los claveles y las rosas.
A su paso con er porvo der sendero,
cuando trota para mí forma un altar,
que ilumina el resplandor de los luseros
que ilumina el resplandor de los luseros
y que alfombra la ilusión de mi cantar.
Mi jaca
galopa y corta el viento
cuando pasa por el puerto
caminito de Jerez.
La quiero
lo mismito que ar gitano
que me está dando tormentos
por curpita del queré.
Mi jaca
galopa y corta el viento
cuando pasa por el puerto
caminito de Jerez.
CABALLO QUE NO GALOPA
Horacio Guarany (Argentina)
Caballo que no galopa
va derecho al pisadero
y al que lo topa la muerte
va derechito al infierno
Andar sólo y galopando
como quien se va perdiendo
con el alma dolorida
caminito de los cerros
Andar solo y galopando
como quien se va nomás
las lágrimas bajo el poncho
porque no es de hombre llorar
(Estribillo)
Mi caballito querido
ésta te pido nomás
nos han echado los perros
pero no me han de alcanzar
Caballo que no galopa
va derecho al pisadero
estrella que no hace noche
se alumbra con el lucero
Soy jinete de la noche
voy galopando hacia el alba
ando lejos de mi tierra
por no vender mi guitarra
Soy jinete de la noche
algún día aclarará
sólo le pido a mi tierra
que no me quiera olvidar.
Lorca, imposible que no aparezca.
CANCIÓN DEL JINETE (de Lorca)
Córdoba.
Lejana y sola.
Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.
Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.
¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay que la muerte me espera,
antes de llegar a Córdoba!
Córdoba.
Lejana y sola.
Y, por Dios, que no podía faltar en esta selección de poesía caballar, una de las coplas más tarareadas en España desde que su autor, Ramón Perelló, la escribiera (por supuesto, la cantó Estrellita Castro, no faltaría más). Este poeta, bastante comprometido con los movimientos anarquistas durante la república y la guerra civil, nació en La Unión, un pueblecito minero de la provincia de Murcia, pero fue uno de los mejores representantes de la copla y de la canción andaluza. Al fin y al cabo, ¿qué es la geografía?
Por supuesto, la jaca es, como el caballo, representante de la libertad, de la fuerza de la naturaleza, es lo que une al hombre con la tierra.
MI JACA
Er tronío, la guapeza y la solera,
y el embrujo de la noche sevillana
no lo cambio por la gracia cortijera
y er trapío de mi jaca jerezana.
A su grupa voy lo mismo que una reina
con espuelas de diamantes a los piés,
que luciera por corona y como peina,
que luciera por corona y como peina
la majeza der sombrero cordobés.
Mi jaca
galopa y corta el viento
cuando pasa por el puerto
caminito de Jerez.
La quiero
lo mismito que ar gitano
que me está dando tormentos
por curpita del queré.
Mi jaca
galopa y corta el viento
cuando pasa por el puerto
caminito de Jerez.
A la grupa de mi jaca jerezana
voy mesiéndome artanera y orgullosa,
como mece el aire por mi ventana
los geranios, los claveles y las rosas.
A su paso con er porvo der sendero,
cuando trota para mí forma un altar,
que ilumina el resplandor de los luseros
que ilumina el resplandor de los luseros
y que alfombra la ilusión de mi cantar.
Mi jaca
galopa y corta el viento
cuando pasa por el puerto
caminito de Jerez.
La quiero
lo mismito que ar gitano
que me está dando tormentos
por curpita del queré.
Mi jaca
galopa y corta el viento
cuando pasa por el puerto
caminito de Jerez.
5 de enero de 2005
LOS REYES MAGOS
Desde que era pequeña, me enseñaron que aquel señor gordo con barbas blancas y pintado de rojo por una marca de refrescos, con un ridiculo gorrito de dormir y un montón de renos que volaban mejor que los aviones de Iberia, que se metía por chimeneas (pese a su volumen) y que se reía de forma ordinariota, era puro cuento y pura propaganda.
Nosotros debíamos esperar con paciencia al día 5 de enero, ir a ver las cabalgatas de los Reyes Magos, que de forma misteriosa podían estar simultaneamente desfilando por todas las calles del país, acostarme tempranito y sufrir la impaciencia de mis hermanos menores, que preparaban argucias durante toda una semana para levantarse a la madrugada, sin que nuestros padres lo percataran, e ir a jugar por adelantado con los regalos que habían tenido a bien dejarnos los magníficos caballeros de los camellos (ya sabemos que la lengua es así de descriminatoria, caballero es el que anda a caballo y es noble, camellero es el criado que cuida al camello). Y estos tres sí que sí, sí que eran los nuestros: Melchor, el pelirrojo; Gaspar, el noble anciano y Baltasar, el negro (al menos así estaban en el 'Belén' que mi madre guardaba año tras año, para volver a colocar el día 22 de diciembre, que era la tradición en casa: poner el belén mientras que sonaba el soniquete de los niños de San Idelfonso). El día 6, tocaba desayunar todos juntos con la rosca de reyes, que al final se quedaba siempre sobre la mesa (por eso digo desayunar con la rosca de reyes, y no desayunar rosca de reyes), y poner toda la casa llena de papeles de envoltorio. Probablemente para el día 8, nos dieramos cuenta de que no nos habían traído lo que habíamos pedido o se nos perdieran la mitad de las fichas de aquel maravilloso juego educativo con el que ya no podíamos volver a jugar, pero no importaba. Siempre quedaba el próximo año.
ESte poema de Gloria Fuertes, ya lo he puesto más abajo en este mismo foro, pero creo que el día de hoy merita volver a ponerlo:
El camello se pinchó
Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.
Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".
-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!
-son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.
El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.
Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.
A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!
Se iba cayendo la mirra
A lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.
Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.
-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.
A pie vuelven los tres reyes
Cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
Le hace cosquillas al Niño.
Nosotros debíamos esperar con paciencia al día 5 de enero, ir a ver las cabalgatas de los Reyes Magos, que de forma misteriosa podían estar simultaneamente desfilando por todas las calles del país, acostarme tempranito y sufrir la impaciencia de mis hermanos menores, que preparaban argucias durante toda una semana para levantarse a la madrugada, sin que nuestros padres lo percataran, e ir a jugar por adelantado con los regalos que habían tenido a bien dejarnos los magníficos caballeros de los camellos (ya sabemos que la lengua es así de descriminatoria, caballero es el que anda a caballo y es noble, camellero es el criado que cuida al camello). Y estos tres sí que sí, sí que eran los nuestros: Melchor, el pelirrojo; Gaspar, el noble anciano y Baltasar, el negro (al menos así estaban en el 'Belén' que mi madre guardaba año tras año, para volver a colocar el día 22 de diciembre, que era la tradición en casa: poner el belén mientras que sonaba el soniquete de los niños de San Idelfonso). El día 6, tocaba desayunar todos juntos con la rosca de reyes, que al final se quedaba siempre sobre la mesa (por eso digo desayunar con la rosca de reyes, y no desayunar rosca de reyes), y poner toda la casa llena de papeles de envoltorio. Probablemente para el día 8, nos dieramos cuenta de que no nos habían traído lo que habíamos pedido o se nos perdieran la mitad de las fichas de aquel maravilloso juego educativo con el que ya no podíamos volver a jugar, pero no importaba. Siempre quedaba el próximo año.
ESte poema de Gloria Fuertes, ya lo he puesto más abajo en este mismo foro, pero creo que el día de hoy merita volver a ponerlo:
El camello se pinchó
Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.
Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".
-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!
-son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.
El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.
Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.
A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!
Se iba cayendo la mirra
A lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.
Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.
-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.
A pie vuelven los tres reyes
Cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
Le hace cosquillas al Niño.
Aristóteles: La Poética
Una auténtica autoridad en el tema. Supongo que nadie lo pondrá en duda:
Capítulo I
“Como nuestro tema es la poética nos proponemos hablar no sólo de la poética
misma sino también de sus especies y sus respectivas características, de la trama requerida para componer un bello poema, del número y la naturaleza de las partes constitutivas de un poema y también de los restantes aspectos que atañen a la misma investigación. Hemos de seguir, pues el orden natural y comenzar con los primeros hechos. La epopeya y la poesía trágica, como asimismo la comedia, el ditirambo y, en su mayor parte, el arte de tocar la flauta y la cítara, son todos imitaciones (mimesis) si se los considera de manera general. Pero, al mismo tiempo difieren entre sí de tres maneras ya por la diferencia de clase en sus medios, o en los objetos, o en la manera de sus imitaciones.
Puesto que el color y la forma se usan corno medios por quienes (bien por el arte o la práctica constante) imitan y dibujan diversos objetos mediante su ayuda, y la voz es empleada por otros, así también en el grupo de artes mencionado, los medios para ellos son, en general, el lenguaje y la armonía, empleados bien simplemente o en determinadas combinaciones. Una combinación de sólo armonía y ritmo es el medio adecuado en el arte
de tocar la flauta y la lira y otras artes que responden a la misma descripción, por ejemplo la siringa imitativa. El ritmo solo, sin la armonía, es el recurso en las imitaciones del bailarín; pues aun éste, mediante el ritmo de sus actitudes puede representar los caracteres de los hombres, así corno también lo que ellos hacen y sufren. Hay, además, un arte que imita sólo a través del lenguaje, sin armonía, en prosa o en verso, ya en uno o en pluralidad de metros.
Esta forma de imitación carece un nombre hasta hoy. No tenemos, en efecto,
nombre común para un mimo de Sofrón o de Jenarco y para un diálogo de Sócrates; y ciertamente tampoco tenemos un término si la imitación en ambos ejemplos fuera en trímetros o elegíacos u otro tipo de verso. Es verdad que la gente agrega la palabra poeta al nombre de un metro y habla de poetas elegíacos y poetas épicos, y piensa que se los llama poetas no en razón de la índole imitativa de su trabajo, sino de manera indiscriminada a causa del metro en que escriben. Aun si una teoría médica o de filosofía física se expresara en forma métrica, sería común designar al autor de este modo. Homero
y Empédocles, sin embargo, no tienen entre sí ninguna afinidad, fuera del metro en que se expresan; de modo que si a uno se le llama poeta, al otro se le debería designar físico y no poeta. Estaríamos en la misma posición, por supuesto, si la imitación en estos ejemplos fuera en todos los metros, tal como el Centauro de Queremón (una rapsodia compuesta de versos de toda clase), y habría que reconocer a Queremón como poeta. Suficiente, pues, para estas artes. Existen, en suma, algunas otras artes que combinan todos los medios
enumerados, ritmo, melodía y verso, por ejemplo, la poesía ditirámbica y nómica , la tragedia y la comedia, con la diferencia, empero, de que las tres clases de medios son todos empleados juntos en algunos de ellos, y en otros aparecen separados, uno después de otro. Tales son las diferencias que yo establezco entre las artes en cuanto a los medios de realizar la imitación.”
IV
"Es evidente que el origen general de la poesía se debió a dos causas; cada una de ellas parte de la naturaleza humana. La imitación es natural para el hombre desde la infancia, y esta es una de sus ventajas sobre los animales inferiores, pues él es una de las criaturas más imitadoras del mundo, y aprende desde el comienzo por imitación. Y es asimismo natural para todos regocijarse en tareas de imitación. La verdad de este segundo punto se muestra por la experiencia; aunque los objetos mismos resulten penosos de ver nos deleitamos en contemplar en el arte las representaciones más realistas de ellos, las formas, por ejemplo, de los animales más repulsivos y los cuerpos muertos. La explicación se encuentra en un hecho concreto: aprender algo es el mayor de los placeres no sólo para el filósofo, sino también para el resto de la humanidad, por pequeña que sea su aptitud para ello; la razón del deleite que produce observar un cuadro es que al mismo tiempo se aprende, se reúne el sentido de las cosas, es decir, que el hombre es de este o aquel modo; pues si no hubiéramos visto el objeto antes, el propio placer no radicaría en el cuadro como una imitación de éste, sino que se debería a la ejecución o al colorido o a alguna causa semejante. La imitación, entonces, por sernos natural (como también el sentido de la armonía y el ritmo, los metros que son por cierto especies de ritmos) a través de su original aptitud, y mediante una serie de mejoramientos graduales en su mayor parte sobre sus primeros esfuerzos, crearon la poesía a partir de sus improvisaciones.
La poesía, sin embargo, pronto se dividió en dos clases según las diferencias de carácter en los poetas individuales; pues los más elevados entre ellos debían representar las acciones más nobles y los personajes más egregios; mientras los de espíritu inferior representaban las acciones viles. Estos últimos producían invectivas primero, así como otros componían himnos y panegíricos. No conocemos ningún poema de los poetas prehoméricos, aunque sin duda hubo muchos autores entre ellos; pueden hallarse ejemplos, por cierto, desde Homero en adelante, tal su margites y poemas similares de otros. En esta poesía de invectiva su natural adecuación produjo el metro yámbico que quedó en uso; de aquí nuestro presente término "yámbico ", porque era el metro de sus yambos o invectivas de unos contra otros. Como resultado se obtuvo que los viejos poetas se convirtieron, algunos de ellos, en autores del verso heroico y otros del yámbico. (...) Pero tan pronto como la tragedia y la comedia aparecieron en el ambiente, aquellos naturalmente atraídos por cierta línea de poesía se convirtieron en autores de comedias en lugar de yambos, y los otros inclinados por su índole a una línea distinta, en creadores de tragedias en lugar de epopeyas, porque estos nuevos modos del arte resultaban más majestuosos y de mayor estima que los antiguos. (...)"
En realidad, si analizamos detenidamente las actuales corrientes, nihil novum sub solem, diferentes terminologías para las mismas cosas.
Una auténtica autoridad en el tema. Supongo que nadie lo pondrá en duda:
Capítulo I
“Como nuestro tema es la poética nos proponemos hablar no sólo de la poética
misma sino también de sus especies y sus respectivas características, de la trama requerida para componer un bello poema, del número y la naturaleza de las partes constitutivas de un poema y también de los restantes aspectos que atañen a la misma investigación. Hemos de seguir, pues el orden natural y comenzar con los primeros hechos. La epopeya y la poesía trágica, como asimismo la comedia, el ditirambo y, en su mayor parte, el arte de tocar la flauta y la cítara, son todos imitaciones (mimesis) si se los considera de manera general. Pero, al mismo tiempo difieren entre sí de tres maneras ya por la diferencia de clase en sus medios, o en los objetos, o en la manera de sus imitaciones.
Puesto que el color y la forma se usan corno medios por quienes (bien por el arte o la práctica constante) imitan y dibujan diversos objetos mediante su ayuda, y la voz es empleada por otros, así también en el grupo de artes mencionado, los medios para ellos son, en general, el lenguaje y la armonía, empleados bien simplemente o en determinadas combinaciones. Una combinación de sólo armonía y ritmo es el medio adecuado en el arte
de tocar la flauta y la lira y otras artes que responden a la misma descripción, por ejemplo la siringa imitativa. El ritmo solo, sin la armonía, es el recurso en las imitaciones del bailarín; pues aun éste, mediante el ritmo de sus actitudes puede representar los caracteres de los hombres, así corno también lo que ellos hacen y sufren. Hay, además, un arte que imita sólo a través del lenguaje, sin armonía, en prosa o en verso, ya en uno o en pluralidad de metros.
Esta forma de imitación carece un nombre hasta hoy. No tenemos, en efecto,
nombre común para un mimo de Sofrón o de Jenarco y para un diálogo de Sócrates; y ciertamente tampoco tenemos un término si la imitación en ambos ejemplos fuera en trímetros o elegíacos u otro tipo de verso. Es verdad que la gente agrega la palabra poeta al nombre de un metro y habla de poetas elegíacos y poetas épicos, y piensa que se los llama poetas no en razón de la índole imitativa de su trabajo, sino de manera indiscriminada a causa del metro en que escriben. Aun si una teoría médica o de filosofía física se expresara en forma métrica, sería común designar al autor de este modo. Homero
y Empédocles, sin embargo, no tienen entre sí ninguna afinidad, fuera del metro en que se expresan; de modo que si a uno se le llama poeta, al otro se le debería designar físico y no poeta. Estaríamos en la misma posición, por supuesto, si la imitación en estos ejemplos fuera en todos los metros, tal como el Centauro de Queremón (una rapsodia compuesta de versos de toda clase), y habría que reconocer a Queremón como poeta. Suficiente, pues, para estas artes. Existen, en suma, algunas otras artes que combinan todos los medios
enumerados, ritmo, melodía y verso, por ejemplo, la poesía ditirámbica y nómica , la tragedia y la comedia, con la diferencia, empero, de que las tres clases de medios son todos empleados juntos en algunos de ellos, y en otros aparecen separados, uno después de otro. Tales son las diferencias que yo establezco entre las artes en cuanto a los medios de realizar la imitación.”
IV
"Es evidente que el origen general de la poesía se debió a dos causas; cada una de ellas parte de la naturaleza humana. La imitación es natural para el hombre desde la infancia, y esta es una de sus ventajas sobre los animales inferiores, pues él es una de las criaturas más imitadoras del mundo, y aprende desde el comienzo por imitación. Y es asimismo natural para todos regocijarse en tareas de imitación. La verdad de este segundo punto se muestra por la experiencia; aunque los objetos mismos resulten penosos de ver nos deleitamos en contemplar en el arte las representaciones más realistas de ellos, las formas, por ejemplo, de los animales más repulsivos y los cuerpos muertos. La explicación se encuentra en un hecho concreto: aprender algo es el mayor de los placeres no sólo para el filósofo, sino también para el resto de la humanidad, por pequeña que sea su aptitud para ello; la razón del deleite que produce observar un cuadro es que al mismo tiempo se aprende, se reúne el sentido de las cosas, es decir, que el hombre es de este o aquel modo; pues si no hubiéramos visto el objeto antes, el propio placer no radicaría en el cuadro como una imitación de éste, sino que se debería a la ejecución o al colorido o a alguna causa semejante. La imitación, entonces, por sernos natural (como también el sentido de la armonía y el ritmo, los metros que son por cierto especies de ritmos) a través de su original aptitud, y mediante una serie de mejoramientos graduales en su mayor parte sobre sus primeros esfuerzos, crearon la poesía a partir de sus improvisaciones.
La poesía, sin embargo, pronto se dividió en dos clases según las diferencias de carácter en los poetas individuales; pues los más elevados entre ellos debían representar las acciones más nobles y los personajes más egregios; mientras los de espíritu inferior representaban las acciones viles. Estos últimos producían invectivas primero, así como otros componían himnos y panegíricos. No conocemos ningún poema de los poetas prehoméricos, aunque sin duda hubo muchos autores entre ellos; pueden hallarse ejemplos, por cierto, desde Homero en adelante, tal su margites y poemas similares de otros. En esta poesía de invectiva su natural adecuación produjo el metro yámbico que quedó en uso; de aquí nuestro presente término "yámbico ", porque era el metro de sus yambos o invectivas de unos contra otros. Como resultado se obtuvo que los viejos poetas se convirtieron, algunos de ellos, en autores del verso heroico y otros del yámbico. (...) Pero tan pronto como la tragedia y la comedia aparecieron en el ambiente, aquellos naturalmente atraídos por cierta línea de poesía se convirtieron en autores de comedias en lugar de yambos, y los otros inclinados por su índole a una línea distinta, en creadores de tragedias en lugar de epopeyas, porque estos nuevos modos del arte resultaban más majestuosos y de mayor estima que los antiguos. (...)"
En realidad, si analizamos detenidamente las actuales corrientes, nihil novum sub solem, diferentes terminologías para las mismas cosas.
Gloria Fuertes
ORACIÓN
Que estás en la tierra, Padre nuestro,
Que te siento en la púa del pino,
En el torso azul del obrero,
En la niña que borda curvada
La espalda, mezclando el hilo en el dedo.
Padre nuestro que estás en la tierra,
En el surco,
En el huerto,
En la mina,
En el puerto,
En el cine,
En el vino,
En la casa del médico.
Padre nuestro que estás en la tierra,
Donde tienes tu gloria y tu infierno
Y tu limbo; que estás en los cafés
Donde los pudientes beben su refresco.
Padre nuestro que estás en la tierra,
En un banco del Prado leyendo.
Eres ese viejo que da migas de pan a los pájaros del paseo.
Padre nuestro que estás en la tierra,
En la cigarra, en el beso,
En la espiga, en el pecho
De todos los que son buenos.
Padre que habitas en cualquier sitio,
Dios que penetras en cualquier hueco,
Tú que quitas la angustia, que estás en la tierra,
Padre nuestro que sí que te vemos
Los que luego hemos de ver,
Donde sea, o ahí en el cielo.
ARTE POÉTICA
Escribo como escribo,
A veces deliberadamente mal,
Para que os llegue bien.
(De Historia de Gloria, Madrid: Cátedra).
SIEMPRE CON LOS COLORES A CUESTAS
No olvido cuando rojos y negros
Corríamos delante de los grises
Poniéndoles verdes.
Cuando rojos y verdes
Temblábamos bajo los azules (de camisa)
Bordada en rojo ayer.
Asco color marrón
Que siempre huele a pólvora.
Páginas amarillas leo hoy
Para encontrar a un fontanero
Que no me clave.
Siempre con los colores a cuestas.
Siempre con los colores en la cara
Por la vergüenza de ser honesta.
Siempre con los colores en danza.
Azul contra rojo
Negro contra marrón
Como si uno fuera Dalí o Miró.
(De Mujer de verso en pecho, Madrid: Cátedra, 1996).
(AUTO DE LOS REYES MAGOS)
El camello se pinchó
Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.
Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".
-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!
-son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.
El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.
Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.
A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!
Se iba cayendo la mirra
A lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.
Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.
-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.
A pie vuelven los tres reyes
Cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
Le hace cosquillas al Niño.
AUTOBIO
Nací a muy temprana edad.
Dejé de ser analfabeta a los tres años,
virgen, a los dieciocho,
mártir, a los cincuenta.
Aprendí a montar en bicicleta,
cuando no me llegaban
los pies a los pedales,
a besar, cuando no me llegaban
los pechos a la boca.
Muy pronto conseguí la madurez.
En el colegio,
la primera en Urbanidad,
Historia Sagrada y Declamación.
Ni Álgebra ni la sor Maripili me iban.
Me echaron.
Nací sin una peseta. Ahora,
después de cincuenta años de trabajar,
tengo dos.
El 28 de julio de 1917 nace Gloria Fuertes en Madrid, en el seno de una familia humilde. De los 2 a los 14 años asiste a diversos colegios, entre ellos uno de monjas, que ella recuerda en un poema:
"Me llevaron a un colegio muy triste
donde una monja larga me tiraba pellizcos
porque en las letanías me quedaba dormida".
A los 14 años entró como alumna en el Instituto de Educación Profesional de la Mujer, donde obtuvo diplomas de Taquigrafía y Mecanografía, Gramática y Literatura así como en Higiene y Puericultura.
En el año 34 fallece su madre y Gloria empieza a trabajar como contable en una fábrica; allí, entre cuenta y cuenta, escribe poemas. En 1935 publicó sus primeros versos y dio sus primeros recitales de poesía en Radio Madrid. Desde 1938 hasta 1958 trabaja de secretaria en "horribles oficinas", según ella misma confiesa.
En 1939 aparece como redactora de la Revista Infantil "Maravillas", donde publicaba semanalmente cuentos, historietas y poesía para niños, hasta el año 1953. 1940-1945: se estrenan diversas obras suyas de teatro infantil y poemas escenificados en varios teatros de Madrid. Desde 1940 hasta 1955 es colaboradora de la revista femenina "Chicas" donde publica cuentos de humor. En 1942 conoce a Carlos Edmundo de Ory, integrándose en el movimiento poético denominado "Postismo" y colaborando en las revistas "Postismo" y "Cerbatana", junto con Ory, Chicharro y Sernesi.
En 1947 funda el grupo femenino "Versos con faldas" que se dedica durante dos años a ofrecer lecturas y recitales por cafés y bares de Madrid. Y obtiene el 1º premio de "Letras para canciones" de Radio Nacional de España. 1950: publica "Isla Ignorada", su primer poemario. 1950 - 1954, fundadora y directora de la revista poética "Arquero" junto con Antonio Gala, Rafael Mir y Julio Mariscal. En 1952 estrena su primera obra de teatro en verso "Prometeo" en el Teatro del Instituto de Cultura Hispánica. En 1954 publica en Lírica Hispana (Caracas) "Antología Poética" y "Poemas del suburbio". Ese mismo año aparece "Aconsejo beber hilo" en la colección Arquero.
1955-1960: cursa estudios de biblioteconomía e Inglés en el International Institute. Organizó la primera biblioteca Infantil Ambulante para pequeños pueblos. En 1958 obtiene la primera mención del concurso "Lírica Hispana" de Caracas con su obra "Todo asusta". Desde 1958 hasta 1961 trabajó como bibliotecaria en el Instituto Internacional.
Desde 1960 a 1963 reside en los Estados Unidos al obtener una beca Fullbright de Literatura Española, impartiendo clases en las universidades de Brucknell, Mary Baldwin y Bryun Mawr. "La primera vez que entré en una universidad fue para dar clases en ella". En 1965 obtiene el Premio Guipúzcoa de poesía con "Ni tiro, ni veneno, ni navaja". En 1966, premio "Lazarillo" con "Cangura para todo". 1968: Le conceden el Diploma de Honor del Premio Internacional Andersen para Literatura Infantil. Ese mismo año publica "Poeta de guardia". 1972: Beca March para Literatura Infantil, que le permite dedicarse por entero a la literatura.
En la década de los 70 colabora activamente en diversos programas infantiles de TVE, siendo "Un globo, dos globos, tres globos" y "La cometa blanca" los que la convierten definitivamente en la poeta de los niños. La actividad de Gloria Fuertes es imparable: lecturas, recitales, homenajes... siempre cerca de los niños; publicando continuamente, tanto poesía infantil como de adultos. Fallece el 27 de noviembre de 1998, en Madrid y no hubo niño o adulto que no la echara en falta.
Que estás en la tierra, Padre nuestro,
Que te siento en la púa del pino,
En el torso azul del obrero,
En la niña que borda curvada
La espalda, mezclando el hilo en el dedo.
Padre nuestro que estás en la tierra,
En el surco,
En el huerto,
En la mina,
En el puerto,
En el cine,
En el vino,
En la casa del médico.
Padre nuestro que estás en la tierra,
Donde tienes tu gloria y tu infierno
Y tu limbo; que estás en los cafés
Donde los pudientes beben su refresco.
Padre nuestro que estás en la tierra,
En un banco del Prado leyendo.
Eres ese viejo que da migas de pan a los pájaros del paseo.
Padre nuestro que estás en la tierra,
En la cigarra, en el beso,
En la espiga, en el pecho
De todos los que son buenos.
Padre que habitas en cualquier sitio,
Dios que penetras en cualquier hueco,
Tú que quitas la angustia, que estás en la tierra,
Padre nuestro que sí que te vemos
Los que luego hemos de ver,
Donde sea, o ahí en el cielo.
ARTE POÉTICA
Escribo como escribo,
A veces deliberadamente mal,
Para que os llegue bien.
(De Historia de Gloria, Madrid: Cátedra).
SIEMPRE CON LOS COLORES A CUESTAS
No olvido cuando rojos y negros
Corríamos delante de los grises
Poniéndoles verdes.
Cuando rojos y verdes
Temblábamos bajo los azules (de camisa)
Bordada en rojo ayer.
Asco color marrón
Que siempre huele a pólvora.
Páginas amarillas leo hoy
Para encontrar a un fontanero
Que no me clave.
Siempre con los colores a cuestas.
Siempre con los colores en la cara
Por la vergüenza de ser honesta.
Siempre con los colores en danza.
Azul contra rojo
Negro contra marrón
Como si uno fuera Dalí o Miró.
(De Mujer de verso en pecho, Madrid: Cátedra, 1996).
(AUTO DE LOS REYES MAGOS)
El camello se pinchó
Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.
Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".
-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!
-son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.
El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.
Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.
A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!
Se iba cayendo la mirra
A lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.
Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.
-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.
A pie vuelven los tres reyes
Cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
Le hace cosquillas al Niño.
AUTOBIO
Nací a muy temprana edad.
Dejé de ser analfabeta a los tres años,
virgen, a los dieciocho,
mártir, a los cincuenta.
Aprendí a montar en bicicleta,
cuando no me llegaban
los pies a los pedales,
a besar, cuando no me llegaban
los pechos a la boca.
Muy pronto conseguí la madurez.
En el colegio,
la primera en Urbanidad,
Historia Sagrada y Declamación.
Ni Álgebra ni la sor Maripili me iban.
Me echaron.
Nací sin una peseta. Ahora,
después de cincuenta años de trabajar,
tengo dos.
El 28 de julio de 1917 nace Gloria Fuertes en Madrid, en el seno de una familia humilde. De los 2 a los 14 años asiste a diversos colegios, entre ellos uno de monjas, que ella recuerda en un poema:
"Me llevaron a un colegio muy triste
donde una monja larga me tiraba pellizcos
porque en las letanías me quedaba dormida".
A los 14 años entró como alumna en el Instituto de Educación Profesional de la Mujer, donde obtuvo diplomas de Taquigrafía y Mecanografía, Gramática y Literatura así como en Higiene y Puericultura.
En el año 34 fallece su madre y Gloria empieza a trabajar como contable en una fábrica; allí, entre cuenta y cuenta, escribe poemas. En 1935 publicó sus primeros versos y dio sus primeros recitales de poesía en Radio Madrid. Desde 1938 hasta 1958 trabaja de secretaria en "horribles oficinas", según ella misma confiesa.
En 1939 aparece como redactora de la Revista Infantil "Maravillas", donde publicaba semanalmente cuentos, historietas y poesía para niños, hasta el año 1953. 1940-1945: se estrenan diversas obras suyas de teatro infantil y poemas escenificados en varios teatros de Madrid. Desde 1940 hasta 1955 es colaboradora de la revista femenina "Chicas" donde publica cuentos de humor. En 1942 conoce a Carlos Edmundo de Ory, integrándose en el movimiento poético denominado "Postismo" y colaborando en las revistas "Postismo" y "Cerbatana", junto con Ory, Chicharro y Sernesi.
En 1947 funda el grupo femenino "Versos con faldas" que se dedica durante dos años a ofrecer lecturas y recitales por cafés y bares de Madrid. Y obtiene el 1º premio de "Letras para canciones" de Radio Nacional de España. 1950: publica "Isla Ignorada", su primer poemario. 1950 - 1954, fundadora y directora de la revista poética "Arquero" junto con Antonio Gala, Rafael Mir y Julio Mariscal. En 1952 estrena su primera obra de teatro en verso "Prometeo" en el Teatro del Instituto de Cultura Hispánica. En 1954 publica en Lírica Hispana (Caracas) "Antología Poética" y "Poemas del suburbio". Ese mismo año aparece "Aconsejo beber hilo" en la colección Arquero.
1955-1960: cursa estudios de biblioteconomía e Inglés en el International Institute. Organizó la primera biblioteca Infantil Ambulante para pequeños pueblos. En 1958 obtiene la primera mención del concurso "Lírica Hispana" de Caracas con su obra "Todo asusta". Desde 1958 hasta 1961 trabajó como bibliotecaria en el Instituto Internacional.
Desde 1960 a 1963 reside en los Estados Unidos al obtener una beca Fullbright de Literatura Española, impartiendo clases en las universidades de Brucknell, Mary Baldwin y Bryun Mawr. "La primera vez que entré en una universidad fue para dar clases en ella". En 1965 obtiene el Premio Guipúzcoa de poesía con "Ni tiro, ni veneno, ni navaja". En 1966, premio "Lazarillo" con "Cangura para todo". 1968: Le conceden el Diploma de Honor del Premio Internacional Andersen para Literatura Infantil. Ese mismo año publica "Poeta de guardia". 1972: Beca March para Literatura Infantil, que le permite dedicarse por entero a la literatura.
En la década de los 70 colabora activamente en diversos programas infantiles de TVE, siendo "Un globo, dos globos, tres globos" y "La cometa blanca" los que la convierten definitivamente en la poeta de los niños. La actividad de Gloria Fuertes es imparable: lecturas, recitales, homenajes... siempre cerca de los niños; publicando continuamente, tanto poesía infantil como de adultos. Fallece el 27 de noviembre de 1998, en Madrid y no hubo niño o adulto que no la echara en falta.
Aurea mediocritas
En esta oda aparece una de las idea éticas horacianas: la 'aurea mediocritas', el dorado término medio de Aristóteles, donde se encuentra la felicidad y la virtud. Exhorta a Licinio Murena a que esté preparado para los cambios de la Fortuna. Este Licinio Murena, hombre ambicioso, y emparentado con Mecenas, participó en una conspiración contra Augusto, que le iba a costar la vida.
"Vivirás mejor, Licinio, no corriendo siempre hacia alta mar
ni acercándote demasiado a las costa peligrosa
cuando, precavido, temes las borrascas.
El que prefiere un feliz término medio
ni, prudente, tiene la sordidez de un techo miserable
ni, más austero, posee una mansión envidiable.
Con más frecuencia es zarandeado por los vientos
el enorme pino,
y las elevadas torres caen con más terrible caída
y hieren los rayos los montes más elevados.
Tiene esperanza en las adversidades
y teme en la prosperidad un cambio de Fortuna
el espíritu bien preparado.
Júpiter hace volver el riguroso invierno
y él mismo lo destierra.
Si las cosas no van bien ahora, no siempre serán así;
Apolo despierta, de vez en cuando, con su citara
su Musa silenciosa
y no siempre tiene tenso su arco.
En las situaciones difíciles
muéstrate animoso y fuerte;
de igual manera, con prudencia,
arriarás las hinchadas velas ante un viento
demasiado favorable."
"Vivirás mejor, Licinio, no corriendo siempre hacia alta mar
ni acercándote demasiado a las costa peligrosa
cuando, precavido, temes las borrascas.
El que prefiere un feliz término medio
ni, prudente, tiene la sordidez de un techo miserable
ni, más austero, posee una mansión envidiable.
Con más frecuencia es zarandeado por los vientos
el enorme pino,
y las elevadas torres caen con más terrible caída
y hieren los rayos los montes más elevados.
Tiene esperanza en las adversidades
y teme en la prosperidad un cambio de Fortuna
el espíritu bien preparado.
Júpiter hace volver el riguroso invierno
y él mismo lo destierra.
Si las cosas no van bien ahora, no siempre serán así;
Apolo despierta, de vez en cuando, con su citara
su Musa silenciosa
y no siempre tiene tenso su arco.
En las situaciones difíciles
muéstrate animoso y fuerte;
de igual manera, con prudencia,
arriarás las hinchadas velas ante un viento
demasiado favorable."
Sobre los poetas noveles y los poetas sabios
Difiero de los foristas que creen que los autores consagrados no vale la pena publicarlos, porque son de todos conocidos. No creo que sea así. Y aunque así fuera, no está nada mal que recordemos los cimientos de la misma cultura.
Me agrada mucho leer poemas y composiciones de algunos de los foristas que aquí escriben, creo que algunas de estas obras son excelentes. Pero, incluso a estos poetas que viven en el anonimato, les viene bien conocer la obra de los grandes poetas de la historia de la literatura. No creo que les resulte un refuerzo negativo, sino al contrario, siempre es bueno aprender de los que ya han llegado. Que un poeta novel (o no tan novel, pero que permanece en el anonimato) lea a los grandes poetas ya reconocidos no va en detrimento de lo que hace, al contrario.
Por otra parte, en cuanto a la cuestión de si un sabio puede o no ser poeta, es también bastante dificultoso como para decir, ya ha terminado la discusión, el sabio no puede ser poeta. ¿Eso quiere decir que los poetas deben de ser analfabetos? ¿Qué deben vivir en un idealizado parnaso, sencillos como las mariposillas y alejados de todo conocimiento? Un Jorge Guillén, un Dámaso Alonso, un Vicente Aleixandre, un Fray Luis de León (por nombrar de otras épocas), y otros muchos poetas que fueron universitarios o que tuvieron cierta cultura, ¿no fueron buenos poetas, por el hecho de estar instruidos? Si esto fuera así, nos cargaríamos a gran parte de la poesía de la Generación del 27, que por todos es sabido, es la más significativa en lengua española, desde el siglo de Oro. A pesar de que la mayoría de sus componentes fueron profesores universitarios.
Me agrada mucho leer poemas y composiciones de algunos de los foristas que aquí escriben, creo que algunas de estas obras son excelentes. Pero, incluso a estos poetas que viven en el anonimato, les viene bien conocer la obra de los grandes poetas de la historia de la literatura. No creo que les resulte un refuerzo negativo, sino al contrario, siempre es bueno aprender de los que ya han llegado. Que un poeta novel (o no tan novel, pero que permanece en el anonimato) lea a los grandes poetas ya reconocidos no va en detrimento de lo que hace, al contrario.
Por otra parte, en cuanto a la cuestión de si un sabio puede o no ser poeta, es también bastante dificultoso como para decir, ya ha terminado la discusión, el sabio no puede ser poeta. ¿Eso quiere decir que los poetas deben de ser analfabetos? ¿Qué deben vivir en un idealizado parnaso, sencillos como las mariposillas y alejados de todo conocimiento? Un Jorge Guillén, un Dámaso Alonso, un Vicente Aleixandre, un Fray Luis de León (por nombrar de otras épocas), y otros muchos poetas que fueron universitarios o que tuvieron cierta cultura, ¿no fueron buenos poetas, por el hecho de estar instruidos? Si esto fuera así, nos cargaríamos a gran parte de la poesía de la Generación del 27, que por todos es sabido, es la más significativa en lengua española, desde el siglo de Oro. A pesar de que la mayoría de sus componentes fueron profesores universitarios.
Habrá un silencio verde
Gerardo Diego (Santander, 1896-Madrid, 1987) estudió Filosofía y Letras en Deusto (Bilbao) y se especializó en Letras (en Salamanca y Madrid). Hizo el doctorado en Letras. Fue profesor de literatura desde el año 1920. Además es uno de los poetas más significativos de la Generación del 27. Fue académico de la RAE. Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1925, y Miguel de Cervantes (junto con Borges) en 1979. Muchos poetas del primer tercio del siglo XX no se habrían llegado a conocer si no fuera por su Poesía española contemporánea. Su producción poética fue extensa, podemos destacar: Imagen, Limbo, Manual de Espumas, Fábulas de Equis y Zeda, Poemas adrede, Biografía incompleta, Biografía continuada, Versos divinos, El romancero de la novia...
GUITARRA:
Habrá un silencio verde
todo hecho de guitarras destrenzadas
La guitarra es un pozo
con viento en vez de agua.
EL CIPRÉS DE SILOS
Enhiesto surtidor de sombra y sueño,
que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza,
devanado a sí mismo en loco empeño.
Mástil de soledad, prodigio isleño,
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.
Cuando te vi señero, dulce, firme,
qué ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tú, vuelto en cristales,
como tú, negra torre de arduos filos,
ejemplo de delirios verticales,
amado ciprés en el fervor de Silos.
GUITARRA:
Habrá un silencio verde
todo hecho de guitarras destrenzadas
La guitarra es un pozo
con viento en vez de agua.
EL CIPRÉS DE SILOS
Enhiesto surtidor de sombra y sueño,
que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza,
devanado a sí mismo en loco empeño.
Mástil de soledad, prodigio isleño,
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.
Cuando te vi señero, dulce, firme,
qué ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tú, vuelto en cristales,
como tú, negra torre de arduos filos,
ejemplo de delirios verticales,
amado ciprés en el fervor de Silos.
Uno de los foristas de La Nación, dijo esto sobre el mensaje que yo había escrito de Miguel de Unamuno: "Miguel de Unamuno. Ramón del Valle Inclán, Juan Ramón Jiménez, (las mejores poesías españolas de esas épocas) Antonio Machado, Azorín (José Martínez Ruiz), Pío Baroja, Ramón Gómez de La Serna, Manuel Machado, y otros. Todos de la trágica generación del 98."
Mi respuesta:
Veamos, no nos líemos, por Dios bendito. De su lista, los únicos que son indiscutiblemente de la generación del 98 son Azorín y Baroja. Aunque a Unamuno se le considere de tal generación, él no lo soportaba, él odiaba estar encasillado en ningún grupo. De todas formas, podríamos considerarlo como de tal generación a efectos didácticos. En cuanto a Antonio Machado y a Valle-Inclán tienen obras que lo podrían encasillar dentro de la Generación del 98 (mucho más, sin duda, a Antonio Machado que a Valle), pero también podrían considerse como Modernista. Otros autores que se suelen meter en el saco del noventaiochentismo son Ganivet y Maeztú. Pero lo más importante es que no todos estuvieron de acuerdo con este nombre acuñado por Azorín, algunos ni se consideraban dentro de este grupo, iban por libres. El mismo Baroja, sin ir más lejos o Unamuno que ya hemos visto (Baroja tiene un artículo bastante interesante sobre el tema, que ahora no tengo a mano). Ahora, ¿Trágica la generación o la época o algunos escritores en particular? Porque Baroja no es nada trágico, tiene sus inquietudes espirituales, pero de trágico nada. Es un hombre sencillo, sin las complicaciones espirituales de un Unamuno.
En cuanto a Valle-Inclán, él era bastante bohemio, y le gustaba estar más entre los jóvenes modernistas que entre los complicados noventaiochentistas, que además ni cohesión tenían entre ellos (unos eran bastante izquierdosos y otros de derechas (Ganivet, sin proponerselo él se convirtió en uno de los ideólogos de la derecha facista española, para qué hablar de Costa, y algunos, como Unamuno, estuvieron bailando entre dos aguas).
Modernistas son: Valle-Inclán y Antonio Machado (ambos con obras noventaiochentistas también), Gómez de la Serna (que también hay quien lo considera más pegado a la Generación del 27, por su edad, nunca dentro de la G98, en esa época el tenía solo 10 añitos), Juan Ramón Jimenez (también 'maestro' para los del 27), Manuel Machado (este sin discusión alguna), Villaespesa, Rueda, Pérez de Ayala, Benavente, Reina y Gil. Los modernistas se diferencian bastante en su estilo de la Generación del 98. Están muy influenciados por el modernismo hispanoamericano, y sobre todo por Rubén Darío. Buscan la Belleza pura (lea a Juan Ramón, cuando dice aquello de la encontré vestida con muchos ropajes y la fui despojando de ellos, o algo así, que ahora hablo de memoria y no lo recuedo del todo, pero se refiere a la poesía), buscan la renovación formal. Se sienten continuadores del romanticismo y obvian la G98. No toleran que se les compare con la generación posterior.
Y, para esto sirve saber algo de literatura, para no confundir a Gómez de la Serna con la G98, para no creer que Unamuno y Juan Ramón escriben igual, solo con que leamos un poema de cada uno de ellos, veremos que las diferencias son harto notables.
Mi respuesta:
Veamos, no nos líemos, por Dios bendito. De su lista, los únicos que son indiscutiblemente de la generación del 98 son Azorín y Baroja. Aunque a Unamuno se le considere de tal generación, él no lo soportaba, él odiaba estar encasillado en ningún grupo. De todas formas, podríamos considerarlo como de tal generación a efectos didácticos. En cuanto a Antonio Machado y a Valle-Inclán tienen obras que lo podrían encasillar dentro de la Generación del 98 (mucho más, sin duda, a Antonio Machado que a Valle), pero también podrían considerse como Modernista. Otros autores que se suelen meter en el saco del noventaiochentismo son Ganivet y Maeztú. Pero lo más importante es que no todos estuvieron de acuerdo con este nombre acuñado por Azorín, algunos ni se consideraban dentro de este grupo, iban por libres. El mismo Baroja, sin ir más lejos o Unamuno que ya hemos visto (Baroja tiene un artículo bastante interesante sobre el tema, que ahora no tengo a mano). Ahora, ¿Trágica la generación o la época o algunos escritores en particular? Porque Baroja no es nada trágico, tiene sus inquietudes espirituales, pero de trágico nada. Es un hombre sencillo, sin las complicaciones espirituales de un Unamuno.
En cuanto a Valle-Inclán, él era bastante bohemio, y le gustaba estar más entre los jóvenes modernistas que entre los complicados noventaiochentistas, que además ni cohesión tenían entre ellos (unos eran bastante izquierdosos y otros de derechas (Ganivet, sin proponerselo él se convirtió en uno de los ideólogos de la derecha facista española, para qué hablar de Costa, y algunos, como Unamuno, estuvieron bailando entre dos aguas).
Modernistas son: Valle-Inclán y Antonio Machado (ambos con obras noventaiochentistas también), Gómez de la Serna (que también hay quien lo considera más pegado a la Generación del 27, por su edad, nunca dentro de la G98, en esa época el tenía solo 10 añitos), Juan Ramón Jimenez (también 'maestro' para los del 27), Manuel Machado (este sin discusión alguna), Villaespesa, Rueda, Pérez de Ayala, Benavente, Reina y Gil. Los modernistas se diferencian bastante en su estilo de la Generación del 98. Están muy influenciados por el modernismo hispanoamericano, y sobre todo por Rubén Darío. Buscan la Belleza pura (lea a Juan Ramón, cuando dice aquello de la encontré vestida con muchos ropajes y la fui despojando de ellos, o algo así, que ahora hablo de memoria y no lo recuedo del todo, pero se refiere a la poesía), buscan la renovación formal. Se sienten continuadores del romanticismo y obvian la G98. No toleran que se les compare con la generación posterior.
Y, para esto sirve saber algo de literatura, para no confundir a Gómez de la Serna con la G98, para no creer que Unamuno y Juan Ramón escriben igual, solo con que leamos un poema de cada uno de ellos, veremos que las diferencias son harto notables.
Unamuno y la oración del ateo
"Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes
a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi ama endulzóme noches tristes.
¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande
para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras."
Poeta, dramaturgo, novelista, filósofo y ensayista español. Unamuno es el mejor prototipo del pensamiento filosófico-moral que alienta y patrocina el trabajo crítico de los escritores de la Generación del 98, aunque a él jamás le gustó el título de guía de la generación.
Nació en Bilbao y murió en Salamanca. En la Universidad de Madrid, se doctoró en Filosofía y Letras. Se sometió a oposiciones y obtuvo, en 1891, la Cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca, fue, además, rector de dicha institución.
Escritor y profesor, colaboró en gran revistas y periódicos de su tiempo. Fue conferenciante, bastante polémico, por otra parte.
Como poeta, fue genial. Algunos lo consideran como uno de los mejores poetas líricos españoles de su siglo. Fue hondo y fecundo, pero siempre "unamuniano", es decir, muy suyo, inconfundible. En su poesía, Unamuno se deleita, se confiesa, se abre, nos muestra su amor familiar y religioso sinceros, su profunda angustia ante el ser, ante Dios, ante la muerte y ante la inmortalidad de alma. Es un debatir y debatirse continuo consigo mismo. Nos hace partícipes de sus propias dudas y angustias espirituales, como también de sus "ternuras" humanas.
Entre sus obras podemos destacar: En ensayo y prosa narrativa, En torno al casticismo, Paz en la guerra, Vida de Don Quijote y Sancho, Del Sentimiento Trágico de la Vida, Niebla, Abel Sánchez, La Agonía del Cristianismo, La tía Tula, San Manuel Bueno, mártir. En poesía, además de muchas sueltas, sobresalen Los Salmos y El Cristo de Velázquez. En teatro: Raquel encadenada, Medea, El hermano Juan.
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes
a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi ama endulzóme noches tristes.
¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande
para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras."
Poeta, dramaturgo, novelista, filósofo y ensayista español. Unamuno es el mejor prototipo del pensamiento filosófico-moral que alienta y patrocina el trabajo crítico de los escritores de la Generación del 98, aunque a él jamás le gustó el título de guía de la generación.
Nació en Bilbao y murió en Salamanca. En la Universidad de Madrid, se doctoró en Filosofía y Letras. Se sometió a oposiciones y obtuvo, en 1891, la Cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca, fue, además, rector de dicha institución.
Escritor y profesor, colaboró en gran revistas y periódicos de su tiempo. Fue conferenciante, bastante polémico, por otra parte.
Como poeta, fue genial. Algunos lo consideran como uno de los mejores poetas líricos españoles de su siglo. Fue hondo y fecundo, pero siempre "unamuniano", es decir, muy suyo, inconfundible. En su poesía, Unamuno se deleita, se confiesa, se abre, nos muestra su amor familiar y religioso sinceros, su profunda angustia ante el ser, ante Dios, ante la muerte y ante la inmortalidad de alma. Es un debatir y debatirse continuo consigo mismo. Nos hace partícipes de sus propias dudas y angustias espirituales, como también de sus "ternuras" humanas.
Entre sus obras podemos destacar: En ensayo y prosa narrativa, En torno al casticismo, Paz en la guerra, Vida de Don Quijote y Sancho, Del Sentimiento Trágico de la Vida, Niebla, Abel Sánchez, La Agonía del Cristianismo, La tía Tula, San Manuel Bueno, mártir. En poesía, además de muchas sueltas, sobresalen Los Salmos y El Cristo de Velázquez. En teatro: Raquel encadenada, Medea, El hermano Juan.
'Ninguna cosa más admirable que el hombre'
Los textos cuando se traducen pierden su encanto, traductor traditor decían los romanos. Pero a veces es mejor poner la traducción que el texto en el original, sobre todo si queremos que se entienda bien. Puede ser que se pierda la musicalidad del idioma de origen, pero se gana en entendimiento, lo que sí es importante a mi entender, es encontrar un buen traductor, no todas las traducciones son buenas, pero tampoco son todas malas.
El siguiente texto pertenece a uno de los coros de la Antígona de Sófocles, en este caso el traidor (perdón el traductor) es José Alemany:
"Muchas cosas hay admirables, pero ninguna es más admirable que el hombre. Él es quien al otro lado del espumante mar se traslada llevado del impetuoso viento a través de las olas que braman en derredor; y a la más excelsa de las diosas, a la Tierra, incorruptible e incansable, esquilma con el arado, que dando vueltas sobre ella año tras año, la revuelve con ayuda de la raza caballar. Y de la raza ligera de las aves, tendiendo redes, se apodera; y también de las bestias salvajes y de los peces del mar, con cuerdas tejidas en malla, la habilidad del hombre. Domeña con su ingenio a la fiera salvaje que en el monte vive; y al crinado caballo y al indómito toro montaraz, les hace amar el yugo al que sujetan su cerviz. Y en el arte de la palabra, y en el pensamiento sutil como el viento, y en las asambleas que dan leyes a la ciudad se amaestró; y también en evitar las molestias de la lluvia, de la intemperie y del inhabitable invierno. Teniendo recursos para todo, no queda sin ellos ante lo que ha de venir. Solamente contra la muerte no encuentra remedio; pero sabe precaverse de las molestas enfermedades, procurando evitarlas. Y poseyendo la industriosa habilidad del arte más de lo que podía esperarse, procede unas veces bien o se arrastra hacia el mal, conculcando las leyes de la patria y el sagrado juramento de los dioses. Quien, ocupando un elevado cargo en la ciudad, se habitúa al mal por osadía, es indigno de vivir en ella: que nunca sea mi huésped, y menos amigo mío, el que tales cosas haga (...)"
El siguiente texto pertenece a uno de los coros de la Antígona de Sófocles, en este caso el traidor (perdón el traductor) es José Alemany:
"Muchas cosas hay admirables, pero ninguna es más admirable que el hombre. Él es quien al otro lado del espumante mar se traslada llevado del impetuoso viento a través de las olas que braman en derredor; y a la más excelsa de las diosas, a la Tierra, incorruptible e incansable, esquilma con el arado, que dando vueltas sobre ella año tras año, la revuelve con ayuda de la raza caballar. Y de la raza ligera de las aves, tendiendo redes, se apodera; y también de las bestias salvajes y de los peces del mar, con cuerdas tejidas en malla, la habilidad del hombre. Domeña con su ingenio a la fiera salvaje que en el monte vive; y al crinado caballo y al indómito toro montaraz, les hace amar el yugo al que sujetan su cerviz. Y en el arte de la palabra, y en el pensamiento sutil como el viento, y en las asambleas que dan leyes a la ciudad se amaestró; y también en evitar las molestias de la lluvia, de la intemperie y del inhabitable invierno. Teniendo recursos para todo, no queda sin ellos ante lo que ha de venir. Solamente contra la muerte no encuentra remedio; pero sabe precaverse de las molestas enfermedades, procurando evitarlas. Y poseyendo la industriosa habilidad del arte más de lo que podía esperarse, procede unas veces bien o se arrastra hacia el mal, conculcando las leyes de la patria y el sagrado juramento de los dioses. Quien, ocupando un elevado cargo en la ciudad, se habitúa al mal por osadía, es indigno de vivir en ella: que nunca sea mi huésped, y menos amigo mío, el que tales cosas haga (...)"
Sobre el Código da Vinci
Tengo que reconocer, ante todo, que no he leído el Código da Vinci. Un poco por cierto temor a ciertas novelas que tratan ciertos temas y otro poco porque me he obstinado en seguir con Dostoievski, salga el éxito editorial que salga, es como una apuesta sobre seguro.
He recibido comentarios de lo más diverso de quienes lo han leído, desde el que después fue corriendo a comprar la segunda novela del autor y ha pensado comprar la guía de lectura y releerlo de nuevo con ella en la mano, hasta el que no pudo ni acabar esta novela y la dejó en el último anaquel de la biblioteca. Es lo que siempre pasa con estos bestseller (o como quiera Dios que se escriba eso), fascinan a unos y adormecen a otros.
Y también he visto, POR DOS VECES (que los de la tele son así de reiterativos y yo así de tranquila, que ni me molesto en apretar el botoncito del mando a distancia), un documental que pretende esclarecernos el libro en cuestión, pero que, sin duda alguna, se convierte en una excelente publicidad del Código. Tanta énfasis puso en el asunto el director del publireportaje (porque no es otra cosa) que hasta me creí que todo eso lo había inventado el autor. Decepción: luego me enteré que nihil novum sub sole; y que todo lo que ha hecho este escritor ha sido reescribir viejas leyendas y ciertos evangelios apócrifos. Así que he pensado y repensado y he decidido leer los apócrifos en lugar del Código, porque el tema me interesa (más que nada por chusmear un poco), pero sigo siendo bastante clasicista y no me gusta que las grandes editoriales dirijan mis gustos literarios, no lo puedo evitar.
Sobre los evangelios apócrifos: club.telepolis.com/agaigcu/evangeliosapocrifos.htm; www.monografias.com/trabajos6/evap/evap.shtml; usuarios.iponet.es/casinada/01borges.htm (sólo por indicar algunos sitios)
He recibido comentarios de lo más diverso de quienes lo han leído, desde el que después fue corriendo a comprar la segunda novela del autor y ha pensado comprar la guía de lectura y releerlo de nuevo con ella en la mano, hasta el que no pudo ni acabar esta novela y la dejó en el último anaquel de la biblioteca. Es lo que siempre pasa con estos bestseller (o como quiera Dios que se escriba eso), fascinan a unos y adormecen a otros.
Y también he visto, POR DOS VECES (que los de la tele son así de reiterativos y yo así de tranquila, que ni me molesto en apretar el botoncito del mando a distancia), un documental que pretende esclarecernos el libro en cuestión, pero que, sin duda alguna, se convierte en una excelente publicidad del Código. Tanta énfasis puso en el asunto el director del publireportaje (porque no es otra cosa) que hasta me creí que todo eso lo había inventado el autor. Decepción: luego me enteré que nihil novum sub sole; y que todo lo que ha hecho este escritor ha sido reescribir viejas leyendas y ciertos evangelios apócrifos. Así que he pensado y repensado y he decidido leer los apócrifos en lugar del Código, porque el tema me interesa (más que nada por chusmear un poco), pero sigo siendo bastante clasicista y no me gusta que las grandes editoriales dirijan mis gustos literarios, no lo puedo evitar.
Sobre los evangelios apócrifos: club.telepolis.com/agaigcu/evangeliosapocrifos.htm; www.monografias.com/trabajos6/evap/evap.shtml; usuarios.iponet.es/casinada/01borges.htm (sólo por indicar algunos sitios)
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